Mensaje para la 60ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
En el marco de la 60ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el Papa León XIV difundió su mensaje titulado “Preservando voces y rostros humanos”, una profunda reflexión sobre los riesgos de una comunicación deshumanizada en la era digital, marcada por el avance acelerado de la inteligencia artificial (IA).
El Pontífice plantea que la humanidad atraviesa una transición decisiva: pasar de una comunicación amenazada por la simulación tecnológica a una comunicación plenamente humana, responsable y consciente. En este proceso, advierte, están en juego dimensiones esenciales de la civilización contemporánea.
¿Qué está en riesgo en la cultura digital actual?
Identidad, relación y pensamiento crítico
El mensaje señala como problema central la alteración de pilares fundamentales de la vida humana: la identidad personal, la relación auténtica, el pensamiento crítico y la responsabilidad moral. “El rostro y la voz no son datos: son expresión de la persona creada a imagen de Dios”, subraya el texto, estableciendo un sólido fundamento antropológico y teológico de la comunicación.
Simulación y delegación acrítica
Entre los fenómenos que preocupan al Papa se encuentran la simulación de rostros, voces, emociones y relaciones; los algoritmos que privilegian la reacción inmediata y la polarización; y la creciente tendencia a delegar el pensamiento y la creatividad a las máquinas. De no afrontarse estas dinámicas, alerta, podrían consolidarse realidades paralelas simuladas y una dependencia acrítica de sistemas tecnológicos opacos.
El camino propuesto: ganar en humanidad
Decisiones personales y sociales
Lejos de una postura tecnofóbica, el Papa propone decisiones concretas para avanzar hacia una comunicación más humana: proteger el rostro y la voz como signos de la dignidad personal; no renunciar al pensamiento propio; desenmascarar la simulación que confunde interacción con relación; y reconocer y corregir los sesgos de los algoritmos, recordando que no son neutrales.
Una alianza entre humanidad y tecnología
Responsabilidad, cooperación y educación
El mensaje concluye proponiendo una alianza necesaria entre humanidad y tecnología, sustentada en tres pilares: responsabilidad, con transparencia y orientación al bien común; cooperación, mediante el trabajo conjunto de comunicadores, educadores, desarrolladores, legisladores y comunidades; y educación, a través de la alfabetización mediática, informativa y en inteligencia artificial.
La visión final es clara: toda innovación tecnológica debe orientarse a valorar el don de la comunicación como una de las expresiones más profundas de la humanidad, preservando siempre el rostro y la voz de cada persona.


