Tuesday, August 18, 2026

Una mirada al continente de la esperanza

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Rodrigo Guerra, secretario del Pontificio Consejo para América Latina, visitó el Semanario de Guadalajara y habló sobre la realidad del continente, sobre los desafíos, pero también sobre las luces que representa para la Iglesia

Por: Gabriela Ceja y Emiliano Sedano / Periódico Arquidiocesano de Guadalajara

Fotografía: RRSS

Concentrando casi el 48 por ciento de la población católica mundial, Latinoamérica es una de las regiones de mayor peso religioso, cultural y político para la Iglesia. Para atender a este subcontinente, el Vaticano, concretamente el Papa Pío XII, fundó, en 1958, la Pontificia Comisión para América Latina, que depende actualmente del Dicasterio para los Obispos.

Rodrigo Guerra López, actual Secretario del Pontificio Consejo para América Latina, es un laico mexicano, encargado de la comisión desde 2020; en entrevista con Semanario, Guerra López compartió su análisis respecto a la región.

León XIV: otro Papa “latinoamericano”

“Debemos agradecer que tenemos el segundo Papa latinoamericano: Robert Prevost tomó la decisión de vivir y morir en Chiclayo, Perú, porque allí fue donde decidió irse de misionero y donde lo nombraron Obispo. Él vino a Latinoamérica por amor, y no como turista quien se pasea por las playas; se hizo indígena con los indígenas”, dijo el secretario sobre la experiencia del hoy Papa en Sudamérica.

En este sentido, el funcionario dijo que León XIV está muy convencido de que todo proceso pastoral tiene que ir acompañado de conversión y una vida espiritual auténticas. “El Papa destaca que toda la pasión en la pastoral social debe estar acompañada de una igual pasión por la vida interior y la oración; no hay que disminuir una para aumentar otra, porque, si queremos hacer un verdadero apostolado social, lo importante es cultivar la docilidad y la gracia”.

Cambios y errores de América Latina

Para Rodrigo Guerra, los cambios políticos, aparentemente “más hacia la derecha”, que Latinoamérica ha experimentado recientemente en naciones como Colombia, Perú o Chile, “no brotaron de una conversión ideológica que muchos han interpretado como una nueva ola de la ultraderecha”.

“La gente está harta de la corrupción y del aburguesamiento de las clases dirigentes, independientemente que sean de derecha o izquierda. En un cierto momento de hartazgo, la gente da un manotazo y se generan estos cambios, a veces muy dramáticos; no son conversiones ideológicas gigantescas, sino un rechazo al gobierno pasado”, comentó.

“El gran asunto a corregir, donde todos tenemos responsabilidad, es reconectar a nuestros dirigentes civiles y eclesiales con la vida de nuestro pueblo. Esta es la gran hipótesis que el Papa Francisco lanzó durante su Magisterio: él decía, en un lenguaje muy pastoral, que necesitamos ‘pastores con olor a oveja’; en política, gobernantes que no sirvan al pueblo sino desde el pueblo”, argumentó el secretario de la comisión, como una forma de redireccionar la vida pública en nuestra región.

Normalizando la crisis

Según el entrevistado, “ya no nos horroriza que, de repente, haya diez personas ejecutadas en Zacatecas. Es parte de la noticia diaria, nos llama la atención por un día, y al siguiente ya estamos comentando sobre el Mundial. Tenemos muy normalizados estos vicios, como la desigualdad y la violencia”.

Respecto a la crisis migratoria en Estados Unidos, el funcionario recordó que “el Papa Francisco, poco antes de morir, envió una carta a los Obispos estadounidenses, en la que les dijo que recordaran que hasta el más ilegal de los ilegales tiene dignidad y derechos humanos fundamentales, por lo que merece respeto”.

La “latinoamericanización” de Europa

Al hablar sobre el papel que América Latina juega para la reevangelización de Europa, Guerra López dijo que “es un fenómeno que está sucediendo y como ejemplo, la comunidad latinoamericana más grande en Italia es la peruana. En octubre, celebran al Señor de los Milagros, lo cual genera un problema pastoral, los obispos y curas no saben qué hacer con los peruanos quienes salen a la calle, quienes tienen una serie de cánticos y prácticas que están transformando la vida de muchos pueblos pequeños”, explicó.

“Hay un proceso extraño, pero real, de venezolanos, peruanos o haitianos, quienes normalmente no por las mejores razones, migran y llevan la experiencia de la fe, lo cual desafía las estructuras pastorales europeas. No sé si los obispos europeos estén agradecidos por esa experiencia evangelizadora del migrante, pero espero que, con el tiempo, se reconozca”.

Católicos, ¿por formación o por tradición?

Según el funcionario vaticano, “una de las críticas ilustradas, racionalistas y más comunes hacia el catolicismo latinoamericano es que es primitivo, muy centrado en la religiosidad popular y el sentimentalismo, y que le falta catequesis y evangelización”, convirtiéndonos en “creyentes de tercera clase”.

“Ser cristiano no significa cumplir una lista de pendientes de pureza o un ‘pedigrí’ ético, porque esa perspectiva tiene un nombre en la historia de la Iglesia: herejía cátara. Los cátaros pretendieron ser los cristianos puros, quienes no cometen errores y quienes sí saben para dónde va la verdadera Iglesia. La Iglesia latinoamericana no es cátara, sino una Iglesia llena de tradiciones y miserias”, comentó Rodrigo Guerra.

Para él, “el gesto modesto de que un hombre, alejado de la Iglesia, alcohólico, con vicios o dos familias, que un buen día se acerca con lágrimas a llevarle una flor a la Virgen de Guadalupe y le pida perdón, tiene más valor, desde el punto de vista del avance del Reino de Dios en la historia, que un manual de cientos de páginas escrito en una oficina con aire acondicionado”.

El “modelo Querétaro”

Al hablar sobre la estabilidad y desarrollo que Querétaro tiene, en comparación con otras entidades, el secretario de la Comisión Pontificia para América Latina afirmó que, en materia social, se debe reconocer que “han habido muy buenos obispos, como Mons. Mario de Gasperín. Cuando uno ve el episcopologio queretano, se encuentra con obispos pastores, quienes aman a su pueblo –a quienes su pueblo los ama–. El factor clave es la cercanía: tal vez no sean los mejores oradores o políticos, pero han estado cerca del pueblo”, señaló.

Un cambio generacional

Para acercar a los jóvenes latinoamericanos al catolicismo, Rodrigo afirmó que ya existen dos guías a seguir: el documento de Aparecida, de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, celebrada en Brasil en 2007; y la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, publicada por el Papa Francisco en 2013.

Según Guerra, estos dos documentos tienen “muy claro que debemos hacer comunidades misioneras de discipulado, para que el cristianismo se anuncie ante los jóvenes, pero no como un ‘rollo’ teórico o moralista, sino como una propuesta de vida fraterna. Lo que más anhela un joven es pertenecer y encontrar a alguien que lo quiera como es, eso se llama Iglesia, que nos acoge y nos invita a caminar al estilo de Jesús”.

Conociendo a Bergoglio

En 2006, cuando se encontraba dando conferencias en la capital argentina, el doctor Rodrigo Guerra López fue a una librería, donde vio uno de sus libros, “publicado por una editorial que desconocía y con otro formato. Lo abrí y vi un prólogo escrito por el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires. Fui al CELAM a presentar una queja, pero me sugirieron que desistiera de demandar y que mejor fuera a hablar con el Cardenal Bergoglio. Hicimos contacto y yo le enviaba mis textos de vez en cuando, respondiéndome él a veces”.

El peso latino en la Iglesia

“Casi la mitad de la Iglesia Católica global se encuentra en América Latina, y en los lugares donde los latinoamericanos se implantan”, comentó al preguntársele sobre el impacto de esta región en la historia eclesiástica contemporánea. Como comparativa, el funcionario compartió algunos ejemplos:

  • Cerca de la mitad de la Iglesia católica estadounidense es de origen latinoamericano.
  • Si bien la fiesta popular más importante de Manhattan, Nueva York, es el Día de San Patricio, la segunda que le está compitiendo es el Día de la Virgen de Guadalupe, cada 12 de diciembre en la Catedral de San Patricio, donde se celebra en “tamaño Latinoamérica”.
  • Durante el pasado Sínodo de la Sinodalidad se hablaba de los “grupos de alemanes, franceses, canadienses o españoles”, pero cuando se referían a un país latinoamericano, lo hacían como “el grupo de los latinoamericanos”, porque “nos descubrimos hermanos, con una cierta experiencia de unidad y fraternidad”.
  • Mientras que en México, una parroquia grande llega a circunscribir hasta 30 mil personas, en Italia hay diócesis con mucho menos habitantes que eso.
  • El Seminario de Toledo, en España, si bien está “lleno de fama”, tiene actualmente unos 40 seminaristas.
  • En México es normal que algunos sacerdotes viajen hasta 3 horas para llegar a la frontera de sus parroquias, pero los sacerdotes europeos “no te lo creen”, dado que ellos se quejan por tener que viajar 45 minutos en automóvil.

¿Quién es Rodrigo Guerra López?

  • Licenciado en Filosofía por la Universidad Popular Autónoma de Puebla, y doctor en Filosofía por la Academia Internacional de Filosofía en el Principado de Liechtenstein.
  • Autor o coautor de 35 libros sobre filosofía social, bioética, antropología y Doctrina Social de la Iglesia. De estos, tres fueron prologados por el Papa Francisco: Católicos y políticos, La irrupción de los movimientos populares y Discovering Pope Francis (Descubriendo al Papa Francisco).
  • Secretario privado y coordinador de asesores de Ignacio Loyola, primer gobernador panista de Querétaro, así como presidente de Cáritas en la Diócesis de Querétaro.
  • Director fundador del Observatorio Social del CELAM y del Observatorio Social de la CEM.
  • Columnista en el periódico El Heraldo de México.

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