León XIV envió un un mensaje dirigido a los organizadores y participantes de la III Jornada Nacional de la Juventud que se vivió en Monterrey el fin de semana
Fotografía: Pastoral Juvenil Monterrey / Pastoral Siglo XXI / Pascua Nacional
Monterrey, Nuevo León. 17 de agosto de 2026 (Red Católica).- El Papa León XIV se hizo presente en la III Jornada Nacional de la Juventud (JNJ) organizada por la Dimensión Episcopal Mexicana de la Pastoral de Adolescentes y Jóvenes (DEMPAJ), con la participación de 10 mil jóvenes reunidos el fin de semana en la Arquidiócesis de Monterrey.
El Santo Padre envió un mensaje a los jóvenes congregados en el Estadio Borregos del ITESM, provenientes de diferentes provincias y diócesis del país, para animarlos a permanecer unidos y convertirse en signos de esperanza para el mundo.

Un mensaje de pertenencia a Cristo
Las palabras del Papa León XIV fueron un envión de ánimo al iniciar la JNJ el sábado 15 de agosto, al catalogarla como «una hermosa ocasión de encuentro entre todos ustedes, junto con sus pastores».
El Santo Padre resaltó el lema de la Jornada Nacional de la Juventud: «Ustedes también dan testimonio porque están conmigo (Jn 15,27)», como signo de que este encuentro brotó de la comunión con Cristo: «Unirnos a Él, y así, participando de su vida, alcanzar la santidad a la que somos llamados».
El mensaje coincide con una exhortación hecha a los jóvenes en el Mensaje para la XL Jornada Mundial de la Juventud de 2025, en el que destaca que el testimonio cristiano nace de la relación y amistad con Cristo.
Y reconoce además el llamado a los jóvenes a dar testimonio en medio de los problemas que ven a su alrededor a causa de la violencia, la indiferencia y la falta de sentido: «Solamente unidos a Cristo podemos hacer que el mundo crea en Él. […] Unidos al Maestro, podrán ser sus testigos, signos de esperanza».

Monterrey pone la casa
Además de la transmisión en directo de toda la Jornada Nacional de la Juventud desde la página de la DEMPAJ, la cuenta oficial de la Pastoral Juvenil Monterrey reportó las diferentes actividades programadas para los días sábado y domingo.
El acto inaugural tuvo lugar en el Estadio Borregos del ITESM, con la bienvenida a todos los jóvenes provenientes de diferentes diócesis y provincias del país. La presencia de Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, coordinador de la Pastoral Juvenil en la Provincia de Monterrey; Mons. Manuel González Villaseñor, Obispo miembro de la DEMPAJ; y Mons. Heriberto Cavazos Pérez, Obispo Auxiliar de Monterrey, motivó a la juventud mexicana con sus mensajes de apertura.
Durante ambos días los jóvenes participaron en actos de fe, conferencias, animaciones y testimonios de música con un line up integrado por Hakuna Group Music, Franco Escamilla, AMÉN y Los Payasónicos, entre otras agrupaciones que le dieron vida a la jornada de dos días.
La Novena Intercontinental Guadalupana promovió el rezo del Santo Rosario en medio de miles de jóvenes que fueron consagrados a la Santísima Virgen María de Guadalupe; en tanto se desarrolló un feria vocacional con la presencia de los diferentes carismas en México invitando a los jóvenes a descubrir su vocación.

“¡México necesita jóvenes que contagien esperanza!”
Durante la Jornada Nacional de la Juventud (JNJ) se proyectó también un mensaje de Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), a nombre de todos los obispos de México.
“Su presencia es signo de que la esperanza sigue viva y de que la Iglesia en México tiene un rostro joven que mira al futuro con gran confianza. Gracias por creer que vale la pena caminar con Cristo. Muchos dicen que ustedes son el futuro de la Iglesia, yo quisiera decirles algo diferente: ‘Ustedes son el presente de la Iglesia’”, les dijo.

Un envío de puertas abiertas
En la Misa de clausura y de envío, Mons. Rogelio Cabrera López exhortó a los jóvenes a no cerrar las puertas de la Iglesia ni a poner códigos de entrada para otros jóvenes: “No cierren las puertas de la Iglesia. No pongan códigos de entrada que no deben poner. Todos los jóvenes tienen derecho a compartir el banquete de la vida con nosotros”.
El Arzobispo de Monterrey invitó a los reunidos a que la JNJ no concluya con participación en el encuentro, sino que compartan con sus comunidades de origen el llamado y la misión, sin discriminación. “Somos amigos de Jesús, somos sus discípulos, pero también con Él tenemos la misión de llevar la alegría de Dios a todos los hombres y mujeres, de modo especial a los jóvenes”.
En relación con la Liturgia de la Palabra propia del domingo, planteó a los jóvenes ensanchar la mesa y abrir las puertas de la Iglesia para todos: “La misión de ustedes, jóvenes, y de nosotros, los que estamos al servicio de la Iglesia, es ensanchar esa mesa; que a nadie le neguemos el derecho de estar con Jesús”, exhortó.
“Estimados jóvenes, aprendan a no excluir a nadie. Ya no es necesario preguntarnos a quién sí o a quién no vamos a transmitir. En nuestras comunidades juveniles esa pregunta sería totalmente contraria al sueño de Dios”, afirmó.



