El XLVIII Congreso Nacional de Comisionados Diocesanos y Responsables de Liturgia reúne a responsables de la Pastoral Litúrgica de las provincias eclesiásticas en Guadalajara
Fotografía: Especial
Guadalajara, Jalisco, 18 de agosto de 2026 (Red Católica).- La formación litúrgica y el servicio pastoral han marcado las primeras actividades del XLVIII Congreso Nacional de Comisionados Diocesanos y Responsables de Liturgia en las provincias eclesiásticas, celebrado esta semana.
Entre las actividades del lunes 17 y martes 18 de agosto destacó la presentación de nuevos libros litúrgicos para México y la reflexión de Mons. Raúl Gómez González, Arzobispo de Toluca y responsable de la Dimensión Episcopal para la Pastoral Litúrgica (DEPALI), quien recordó que los cargos y responsabilidades dentro de la Iglesia deben entenderse siempre como un servicio.

Colección DEPALI: presentan nuevos libros litúrgicos para México
Al concluir la primera jornada del Congreso, el lunes 17 de agosto, fue presentada la Colección DEPALI, integrada por libros litúrgicos recientemente aprobados para su uso en México.
La colección busca fortalecer la formación de quienes sirven en el ámbito de la Sagrada Liturgia y ofrecer materiales de consulta para sacerdotes, responsables de pastoral litúrgica, seminaristas, religiosos, equipos parroquiales y otras personas interesadas en profundizar en la celebración de la fe.

Traducción y revisión de los libros litúrgicos
El proyecto refleja el trabajo realizado para que la Iglesia en México disponga de libros litúrgicos traducidos, revisados y aprobados, buscando mantener la fidelidad a la tradición litúrgica de la Iglesia y responder a las necesidades pastorales de las comunidades.
En la presentación participaron Mons. Raúl Gómez González; Pbro. Dr. Manuel Fernando Sedano López, de la Arquidiócesis de Puebla y coordinador de la traducción de los libros litúrgicos de la CEPALI; Hna. María Adriana de Jesús Romero García, PDDM, secretaria de DEPALI; Pbro. Jonathan Arellano Verdejo, secretario de CEPALI; y el Pbro. Miguel Arturo Mendoza López, perito de CEPALI.
Los libros de la colección ya pueden adquirirse a través de Buena Prensa.

Mons. Raúl Gómez: “No somos dueños de la misión; somos servidores”
La segunda jornada del Congreso comenzó este martes 18 de agosto con el rezo de Laudes y la celebración de la Eucaristía en la Capilla de Nazaret, presidida por Mons. Raúl Gómez González.
En su homilía, el Arzobispo de Toluca invitó a los participantes a fortalecer su seguimiento de Jesucristo como discípulos y misioneros, particularmente en el servicio que prestan a la Liturgia.

La pobreza de espíritu ante el poder y el prestigio
A partir del profeta Ezequiel y del Evangelio según san Mateo, Mons. Gómez González retomó la bienaventuranza: “Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos”.
Explicó que la pobreza de espíritu significa reconocer que cuanto una persona es y posee —vida, talentos, capacidades y posibilidades— constituye un don recibido de Dios, sin dejar de reconocer también las propias limitaciones y debilidades.
Desde esta perspectiva, advirtió sobre el riesgo de que el poder, la riqueza, los conocimientos o las responsabilidades ocupen el lugar que corresponde a Dios.
Los cargos en la Iglesia deben entenderse como servicio
El Arzobispo señaló que esta advertencia también interpela a quienes desempeñan responsabilidades dentro de la Iglesia.
El servicio pastoral, indicó, no debe convertirse en una búsqueda de poder, prestigio o reconocimiento personal. Por ello, resumió esta actitud con una expresión dirigida a los participantes: “No somos dueños de la misión; somos servidores de ella”.
Antes que responsables de Liturgia, discípulos de Jesús
Mons. Gómez González recordó que, antes de ser comisionados, coordinadores, profesores o responsables de Liturgia, los participantes son discípulos de Jesús.
Por ello, destacó que los conocimientos y herramientas adquiridos durante el Congreso alcanzan su verdadero sentido cuando están acompañados de humildad, escucha de Dios y disposición para servir a la Iglesia.
Las primeras jornadas del XLVIII Congreso han unido así formación y espiritualidad: por una parte, la actualización de los instrumentos necesarios para la celebración litúrgica en México y, por otra, el llamado a que quienes los utilizan y coordinan la pastoral litúrgica ejerzan su misión desde el discipulado, la humildad y el servicio.


