El Papa León XIV presenta Magnifica Humanitas, advierte sobre los riesgos éticos, sociales y bélicos de la IA y propone una defensa integral de la persona humana
Por Redacción CEPCOM
Ciudad del Vaticano, Roma, Italia (Red Católica).- El Papa León XIV presentó este 25 de mayo la encíclica Magnifica Humanitas, un documento que propone una profunda reflexión sobre el impacto de la inteligencia artificial en la humanidad y advierte sobre los riesgos éticos, sociales y espirituales de una cultura dominada por la tecnología.
Fue presentada la mañana de este lunes en el Aula Nueva del Sínodo, en el Vaticano, con la presencia del propio Papa, y plantea una defensa integral de la dignidad humana frente a la revolución tecnológica contemporánea.
Estuvo acompañado por el Cardenal Pietro Parolin, secretario de estado; Cardenal Víctor Manuel Fernández, del dicasterio para la doctrina de la fe; Cardenal Michael Czerny, S.J, del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; así como los expertos: Profesora Anna Rowlands, Universidad de Durham, Reino Unido; Lushombo Léocadie, universidad de Santa Clara, CA; y, Christopher Olah, cofundadores de Anthropic.
Durante su intervención, León XIV lanzó un fuerte llamado a la comunidad internacional para “desarmar” la inteligencia artificial y evitar que se convierta en un instrumento de dominación, exclusión o muerte.
“El futuro tecnológico no es un destino ya escrito, sino un espacio encomendado a nuestra responsabilidad”, afirmó el Santo Padre ante representantes de la Iglesia, científicos, líderes políticos, académicos y expertos en tecnología.
El documento coloca en el centro la dignidad humana como criterio fundamental para orientar el progreso tecnológico y discernir el uso de la inteligencia artificial, la robótica y los sistemas digitales contemporáneos.
Desde sus primeras líneas, la encíclica plantea que la humanidad enfrenta una decisión histórica: “levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”.
“La inteligencia artificial debe ser desarmada”

Uno de los momentos más contundentes del discurso ocurrió cuando el Papa expresó una de las tesis centrales de la encíclica: “La inteligencia artificial debe ser desarmada”.
El Pontífice reconoció que se trata de una expresión fuerte, pero aseguró haberla elegido deliberadamente debido a la gravedad del momento histórico.
León XIV comparó el actual desarrollo de la inteligencia artificial con la revolución industrial que motivó la publicación de la histórica encíclica Rerum novarum de León XIII hace 135 años.
Según explicó, así como la Iglesia ha promovido durante décadas el desarme nuclear para proteger la paz y la dignidad humana, hoy resulta urgente liberar la inteligencia artificial de aquellas lógicas que la convierten en herramienta de control, discriminación o violencia.
“Las decisiones sobre la tecnología nunca deben separarse de la conciencia y de la responsabilidad”, advirtió.
La IA ya transforma la convivencia humana y la guerra

La encíclica reconoce que la inteligencia artificial representa una transformación inédita en la historia moderna, capaz de modificar las relaciones humanas, las estructuras económicas, la política y la vida cotidiana.
Asimismo, el Papa alertó sobre el desarrollo de sistemas de armas autónomos, capaces de operar prácticamente fuera del control humano, así como sobre algoritmos que podrían negar acceso a servicios esenciales —como salud, empleo o seguridad— debido a prejuicios o datos injustos.
“Escucho relatos muy preocupantes sobre algoritmos que generan nuevas formas de exclusión y sufrimiento”, expresó.
El Pontífice insistió en que las preguntas fundamentales sobre la inteligencia artificial no son únicamente técnicas, sino profundamente humanas.
La inteligencia artificial no puede sustituir la experiencia humana

Uno de los apartados centrales de Magnifica Humanitas subraya la diferencia esencial entre inteligencia humana e inteligencia artificial.
El Papa afirma que las máquinas carecen de auténtica experiencia humana, porque “no aman, no sufren, no maduran ni asumen responsabilidades morales”.
Asimismo, el documento alerta sobre el peligro de delegar decisiones fundamentales a algoritmos, especialmente aquellas relacionadas con derechos, reputación, acceso a oportunidades o incluso decisiones vinculadas con la vida humana.
La encíclica también analiza cómo la transformación digital afecta tres dimensiones esenciales: la verdad, el trabajo y la libertad.
Sobre la verdad, denuncia que la proliferación de información manipulada y narrativas polarizadas puede erosionar la confianza social y debilitar la democracia.
En relación con el trabajo, León XIV advierte sobre el riesgo de que las personas terminen adaptándose a la lógica de las máquinas y no al contrario, generando nuevas formas de exclusión, precariedad y desigualdad.
León XIV rechaza la automatización de la guerra
En uno de los apartados más contundentes del documento, el Papa critica el uso de la inteligencia artificial en contextos militares y rechaza la automatización de decisiones relacionadas con la guerra.
La encíclica afirma que “no existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable”.
Frente a una “cultura del poder”, el Pontífice propone construir una “civilización del amor”, basada en la justicia, la solidaridad, el diálogo y la responsabilidad compartida.
“No temamos a la inteligencia artificial, pero no olvidemos la cuestión humana”

A lo largo de su mensaje, León XIV insistió en que el verdadero progreso nunca puede separarse de la persona humana.
El Papa pidió formar conciencias capaces de vivir en la era digital sin perder la libertad, utilizando instrumentos poderosos sin dejarse dominar por ellos.
“No podemos ser negligentes con nuestros instrumentos técnicos más poderosos”, afirmó.
También invitó a construir una sociedad más humana y fraterna, comparando este desafío con la reconstrucción de comunidades destruidas tras desastres naturales, experiencia que vivió personalmente durante su servicio misionero en Perú.
En este contexto, defendió que la Iglesia desea participar activamente en los diálogos sobre inteligencia artificial, no para ofrecer respuestas técnicas, sino para aportar una “sabiduría sobre lo humano” que el mundo necesita urgentemente.
Revolucionar la IA a la luz de la fe
La publicación de Magnifica Humanitas forma parte de una línea constante del magisterio de León XIV sobre inteligencia artificial y desarrollo humano integral.
Desde el inicio de su pontificado, el Papa ha insistido en que la IA representa uno de los principales desafíos culturales y sociales del siglo XXI.
En su primer encuentro con el Colegio Cardenalicio, el 10 de mayo de 2025, explicó que eligió el nombre de León XIV inspirado en León XIII y en la encíclica Rerum novarum, al considerar que la humanidad vive una nueva revolución industrial marcada por la inteligencia artificial.
En aquella ocasión señaló que la Iglesia ofrece “su patrimonio de doctrina social para responder a otra revolución industrial y a los desarrollos de la inteligencia artificial, que comportan nuevos desafíos en la defensa de la dignidad humana, de la justicia y del trabajo”.
El documento recuerda además que León XIV ha abordado el tema de la IA en al menos 24 discursos, mensajes, cartas apostólicas y audiencias dirigidas a jóvenes, políticos, académicos e influencers digitales.
Entre ellos destaca el mensaje dirigido a los misioneros digitales durante el Jubileo en Roma, donde expresó que “la inteligencia artificial marcará una nueva era en la vida de las personas y de la sociedad en su conjunto”.
El Vaticano impulsa nuevas estructuras para abordar la IA
La encíclica también se inserta dentro de diversos esfuerzos impulsados por la Santa Sede para reflexionar sobre esta realidad tecnológica.
Entre ellos destaca Antiqua et Nova, documento publicado por los Dicasterios para la Doctrina de la Fe y para la Cultura y la Educación, sobre la relación entre inteligencia artificial e inteligencia humana.
Asimismo, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral aprobó el pasado 3 de mayo de 2026 la creación de una Comisión Interdicasterial sobre Inteligencia Artificial, con el objetivo de promover una reflexión ética y pastoral sobre el impacto de estas tecnologías en la humanidad.
Un llamado a construir la “civilización del amor”
La conclusión de Magnifica Humanitas reafirma que la plenitud humana no nace de la potencia tecnológica, sino de la relación con Dios y con los demás.
Inspirada en el Magnificat de María, la encíclica invita a la humanidad a convertirse en “constructores de comunión” y no en “arquitectos de Babel”.
Finalmente, el Papa convocó a la Iglesia y a toda la familia humana a trabajar juntos como “artesanos de esperanza”, construyendo una civilización donde la tecnología esté verdaderamente al servicio de la vida.
“Que el Señor haga fructificar la gran empresa que hoy comenzamos”, concluyó el Santo Padre antes de impartir su bendición apostólica.
Presentacion de la Enciclica: https://youtu.be/foQ6tHjbVOU?si=IGkSsgsl29H-S_qv
Conoce la primer encíclica del Papa León XIV: https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html


