Una celebración marcada por la fe, la esperanza y el llamado a la reconciliación
San Juan de los Lagos, Jal., 8 de mayo de 2026.– Con la Profesión de Fe y el Juramento de Fidelidad realizados en la capilla del Seminario Mayor de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, dieron inicio este viernes las ceremonias de la Ordenación Episcopal de Mons. Trinidad Antonio Márquez Guerrero, quien fue consagrado como Obispo Auxiliar de la Diócesis de San Juan de los Lagos.
Posteriormente, la solemne celebración eucarística tuvo lugar en la Casa Pastoral “San Juan Pablo II”, presidida por Mons. José Leopoldo González González, quien recibió a su nuevo colaborador en el ministerio pastoral. Participó también Mons. Joseph Spiteri, representante del Santo Padre León XIV.
La celebración reunió a numerosos fieles, sacerdotes, religiosas y obispos provenientes de distintas regiones del país. Entre los asistentes destacó la presencia del Cardenal José Francisco Robles Ortega, así como de los obispos de la Provincia Eclesiástica de Guadalajara.
“En los obispos se reconoce la presencia de Cristo Buen Pastor”

Durante la homilía, Mons. Joseph Spiteri subrayó que la ordenación episcopal reflejaba el cariño y cercanía del pueblo hacia sus pastores, recordando que en los obispos “se reconoce la presencia particular de Cristo Buen Pastor”.
El representante pontificio señaló que Cristo continúa guiando a su Iglesia mediante los obispos y sacerdotes, llamados a ser testigos de la misericordia, la reconciliación y la esperanza en medio de las realidades actuales.
Asimismo, recordó que los obispos, como sucesores de los apóstoles, tienen la misión de anunciar a Cristo crucificado y resucitado. Explicó además que la cruz colocada al centro del escudo episcopal de Mons. Trinidad Antonio representa “la victoria del amor y de la misericordia de Dios”, capaz de vencer el pecado, el miedo y la división.
Un llamado a promover la paz y la dignidad humana

Dirigiéndose al nuevo Obispo Auxiliar, Mons. Spiteri lo exhortó a mantener siempre la mirada fija en Cristo para afrontar las heridas presentes en la sociedad: las divisiones, la violencia, las injusticias y la falta de respeto a la dignidad humana.
También hizo un llamado a promover una paz auténtica, inspirada en el Evangelio y fundamentada en la reconciliación y el encuentro entre las personas.
La celebración concluyó en un ambiente de oración y esperanza, mientras los fieles encomendaron el ministerio episcopal de Mons. Trinidad Antonio Márquez Guerrero, pidiendo a Dios que lo fortalezca en su servicio pastoral como signo de unidad, cercanía y paz para la Iglesia.




