Las personas en situación de movilidad recibirán atención médica, jurídica, psicológica, formativa y humanitaria en la frontera México-Estados Unidos
Fotografía: Especial
Nogales, Sonora, agosto de 2027 (Red Católica).— La Iniciativa Kino para la Frontera avanza en la construcción de un Campus Comunitario para Migrantes de dos acres en Nogales, Sonora, con el que busca ampliar su capacidad de atención y consolidar un modelo que combine asistencia humanitaria, servicios jurídicos y médicos, acompañamiento psicológico, capacitación laboral y espacios de convivencia comunitaria.
El proyecto cobra relevancia en una de las principales ciudades de la frontera entre México y Estados Unidos, donde la movilidad humana plantea desafíos que trascienden la atención inmediata y alcanzan ámbitos como la protección de derechos, la salud, la integración comunitaria y las posibilidades de reconstrucción de los proyectos de vida.
La organización ha optado por profundizar su presencia en Nogales en lugar de extender geográficamente sus operaciones hacia otras ciudades fronterizas, decisión tomada en 2021 y de la que surge directamente el nuevo campus.

De un comedor a un modelo de acompañamiento integral
La historia de la Iniciativa Kino en Nogales comenzó en 2009, con una respuesta inmediata a las necesidades de las personas migrantes: proporcionar alimentos. La labor, iniciada por las Hermanas de la Eucaristía y fortalecida desde la tradición jesuita de justicia y solidaridad, se desarrolló hasta 2020 desde el antiguo comedor, donde las personas deportadas podían recibir comida caliente, ropa limpia y atención médica inmediata.
En 2020 la organización trasladó sus servicios a un centro de mayor capacidad. El cambio permitió disponer de espacios diferenciados y privados para entrevistas iniciales, consultas jurídicas, atención médica, alojamiento y actividades educativas.
Esta infraestructura permitió que la atención evolucionara de la asistencia humanitaria inmediata hacia lo que la propia organización define como un “acompañamiento integral” de la persona.

Kino decidió “crecer en profundidad” en Nogales
En 2021, la institución se planteó una decisión estratégica: ampliar su presencia hacia otras ciudades fronterizas o fortalecer el trabajo realizado en la comunidad donde nació.
La opción fue permanecer arraigada en Nogales. El nuevo Campus Comunitario para Migrantes es resultado de esa decisión y busca proporcionar la infraestructura necesaria para profundizar el acompañamiento de quienes atraviesan diferentes situaciones de movilidad humana.
¿Qué tendrá el nuevo Campus Comunitario para Migrantes?
El proyecto contempla diferentes áreas orientadas a atender las necesidades físicas, jurídicas, psicológicas, familiares y comunitarias de la población migrante.
Entre estas habrá una clínica médica, espacios privados y confidenciales para orientación jurídica, trabajo social y acompañamiento psicológico; regaderas accesibles; mayor capacidad de alojamiento para familias vulnerables, y una zona de espera diseñada para ofrecer condiciones dignas a quienes utilizan los servicios.

Capacitación laboral y alfabetización digital
Una de las novedades será la incorporación de espacios multifuncionales capaces de adaptarse a distintas necesidades. Ahí podrán desarrollarse talleres, orientaciones legales, actividades infantiles y programas acreditados de capacitación laboral, entre ellos costura, panadería y alfabetización digital. El área podrá dividirse en cuatro salones más pequeños de acuerdo con las necesidades de cada actividad.
El planteamiento amplía el horizonte de la respuesta humanitaria: además de atender necesidades básicas, se busca proporcionar herramientas que permitan a las personas desarrollar capacidades durante su estancia en la frontera.
El campus busca vincular a migrantes y comunidad de Nogales
Otro de los componentes relevantes del proyecto es la creación de espacios abiertos a la convivencia entre las personas migrantes y la población local.
El campus contará con áreas verdes y patios con vegetación nativa, zonas recreativas para niñas y niños y un pabellón exterior destinado a actividades comunitarias.

Ferias de empleo, mercados, cultura y deporte
El pabellón podrá utilizarse para ferias de empleo, mercados de artesanos, encuentros gastronómicos internacionales, conciertos, representaciones teatrales, clases de ejercicio y actividades deportivas, entre otras iniciativas; también se proyecta un huerto comunitario que aprovechará un sistema de captación de agua de lluvia.
Con estos espacios, el campus pretende generar condiciones para el encuentro y la solidaridad entre quienes llegan a la frontera y quienes forman parte de la comunidad que los recibe.
La dimensión espiritual formará parte del acompañamiento
El diseño incluye igualmente espacios destinados al bienestar emocional y espiritual. Habrá una capilla, áreas exteriores para la oración y reflexión y un recorrido del Vía Crucis, acompañado por bancas y estaciones, además de un punto de contemplación en la zona elevada del terreno.
La propuesta integra así atención humanitaria, protección jurídica, salud, formación, convivencia y espiritualidad dentro de un mismo complejo.
Construcción avanza; proyecto tiene una meta de 3.6 millones de dólares
La Iniciativa Kino reporta avances en diferentes componentes de la construcción. Ya fue colocada la cimentación de concreto del área destinada a talleres y usos múltiples, mientras que la estructura de los principales espacios interiores se encuentra terminada.
También comenzaron los trabajos de techado; los muros de las regaderas y la sala de espera están próximos a concluirse, y la estructura metálica del pabellón exterior ya fue ensamblada.
El proyecto tiene una meta financiera de 3.6 millones de dólares. Al momento de la consulta, la organización reporta 3 millones 23 mil 720 dólares recaudados.

Nogales, laboratorio de respuestas ante el desafío migratorio
Más allá de la construcción de infraestructura, el proyecto pone sobre la mesa una cuestión de interés para medios de comunicación, analistas y líderes de opinión: qué tipo de respuestas sociales son necesarias frente a una realidad migratoria que no puede reducirse únicamente al tránsito de personas o al debate sobre controles fronterizos.
La experiencia de la Iniciativa Kino plantea un modelo en el que la asistencia inmediata se articula con protección jurídica, salud, acompañamiento psicológico, capacitación, espiritualidad e integración comunitaria.
En ese sentido, el Campus Comunitario para Migrantes puede convertirse en un punto de observación sobre las respuestas que organizaciones civiles y de inspiración religiosa desarrollan ante los efectos humanos de la migración en la frontera.
Para la Iniciativa Kino, la apuesta es permanecer en Nogales y profundizar el acompañamiento. El campus representa físicamente esa decisión: “crecer en profundidad, no en extensión”, fortaleciendo una presencia que comenzó hace 17 años alrededor de un plato de comida y que ahora busca responder integralmente a las necesidades de las personas migrantes.
Conoce el proyecto:


