El documento propone una Iglesia sinodal, cercana y comprometida con la evangelización, la comunicación y las realidades sociales
Texcoco, Estado de México (Red Católica).– Con un llamado a caminar juntos como Iglesia viva, cercana y misionera, Mons. Carlos Enrique Samaniego López presentó su primera Carta Pastoral titulada “¡Revitalicemos nuestra fe! Cristo vive en medio de nosotros”, un documento que marca las principales líneas pastorales, sociales y espirituales para el futuro de la Diócesis de Texcoco.
La carta pastoral surge en el contexto del proceso sinodal impulsado por la Iglesia universal y busca fortalecer la comunión, la participación y la misión en las comunidades parroquiales, movimientos laicales y agentes pastorales de la diócesis.
“Que esta Carta Pastoral no se quede en el papel, sino que se convierta en vida en cada rincón de nuestra diócesis”, expresa el obispo al invitar a los fieles a traducir el contenido del documento en acciones concretas de caridad, justicia y fraternidad.
Una Iglesia en salida y en comunión
El documento presenta como eje central a Jesucristo y plantea la necesidad de vivir una auténtica experiencia de comunión y sinodalidad. Mons. Samaniego propone fortalecer la pastoral juvenil vocacional, la vida consagrada, la formación de agentes pastorales y el acompañamiento de los movimientos laicales.
Asimismo, destaca la importancia de la religiosidad popular y de las celebraciones litúrgicas como espacios para renovar la fe y fortalecer la identidad cristiana en las comunidades.
La Carta Pastoral también aborda desafíos sociales y comunitarios
Además de las líneas espirituales y pastorales, el documento incorpora diversas preocupaciones sociales que afectan la vida cotidiana de las comunidades de la Diócesis de Texcoco, proponiendo una respuesta desde la fe, la organización pastoral y el compromiso comunitario.
Mons. Samaniego insiste en que la evangelización no puede separarse de la realidad social de las personas y de las necesidades concretas que viven las familias y los jóvenes.
Protección de menores y adultos vulnerables
Entre los temas prioritarios, la carta subraya la necesidad de fortalecer los protocolos de protección de menores y adultos vulnerables, reafirmando el compromiso de la Iglesia con ambientes seguros y una cultura del cuidado.
El obispo plantea este tema como parte de una renovación pastoral basada en la transparencia, la responsabilidad y la atención integral a las personas más vulnerables.
Juventud, vocaciones y acompañamiento comunitario
La carta dedica un apartado especial a la pastoral juvenil vocacional, reconociendo la importancia de acompañar a las nuevas generaciones en medio de contextos marcados por la incertidumbre, la fragmentación social y la pérdida del sentido de comunidad.
Impulso a monaguillos y minicatequistas
Dentro de esta línea, el documento propone promover a los monaguillos y minicatequistas como espacios de formación humana, espiritual y comunitaria para niños y adolescentes.
La carta considera que estas experiencias ayudan a fortalecer la identidad cristiana y generan vínculos de pertenencia en las parroquias.
Religiosidad popular y reconstrucción del tejido social
Mons. Samaniego también destaca el valor de la religiosidad popular como un elemento que mantiene viva la fe de las comunidades y fortalece la identidad cultural y espiritual de los pueblos.
Celebrar, transmitir y proyectar la fe
El documento insiste en la necesidad de “celebrar”, “transmitir” y “proyectar” la fe mediante acciones concretas de servicio, caridad y cercanía con las personas.
La carta plantea que la fe debe reflejarse en el compromiso social, la solidaridad y la construcción de comunidades más humanas y fraternas.
La Pastoral de la Comunicación, “columna vertebral” de la diócesis
Uno de los aspectos más destacados de la carta es el espacio dedicado a la Pastoral de la Comunicación, definida como “columna vertebral de la pastoral en la diócesis de Texcoco”.
Comunicación al servicio de la evangelización
El obispo subraya la necesidad de fortalecer los procesos de comunicación eclesial para acompañar la misión evangelizadora y favorecer una mayor cercanía entre las comunidades, los agentes pastorales y la vida diocesana.
La carta reconoce además el papel de la comunicación para generar participación, unidad y sentido de pertenencia en medio de los desafíos culturales y sociales actuales.
Transparencia y corresponsabilidad pastoral
El documento dedica varios apartados a la administración responsable de los bienes eclesiales y al fortalecimiento de las estructuras pastorales.
Mons. Samaniego recuerda que todas las parroquias deben contar con Consejos Parroquiales de Asuntos Económicos y señala la importancia de las visitas pastorales y administrativas para acompañar la vida de las comunidades.
Hacia un nuevo sínodo diocesano
La carta también contempla la realización de foros, asambleas y un nuevo camino sinodal para escuchar las necesidades de la diócesis y responder a los desafíos actuales de la evangelización.
El documento se enmarca además en la preparación de la Iglesia en México hacia el 500 aniversario del Acontecimiento Guadalupano y los 2000 años de la Redención.
“Cristo vive en medio de nosotros”
La Carta Pastoral concluye con una invitación a vivir una fe activa y testimonial, poniendo el caminar diocesano bajo la protección de la Inmaculada Concepción.
“Que se reconozcan como miembros vivos del Cuerpo místico de Cristo (…) y que manifiesten a todos, a través de su testimonio y apostolado, que ¡Cristo vive en medio de nosotros!”, expresa Mons. Carlos Enrique Samaniego López.
Sitio oficial diócesis Texcoco: https://oficial.diocesisdetexcoco.org/mons-carlos-enrique-presenta-su-primera-carta-pastoral-al-presbiterio-de-texcoco/


