La JNJ será un momento de gracia para compartir la alegría del Evangelio y fortalecer la misión de la Iglesia entre las nuevas generaciones, camino a la JMJ Seúl 2027
Por: Redacción Cepcom
Ciudad de México Julio 2026 (Red Católica).- En modalidad virtual, a través de la plataforma Zoom, la Dimensión Episcopal Mexicana de Pastoral de Adolescentes y Jóvenes (DEMPAJ), en coordinación con la Provincia Eclesiástica de Monterrey y la Arquidiócesis de Monterrey, llevó a cabo la rueda de prensa para presentar la III Jornada Nacional de la Juventud (JNJ) que se celebrará los días 15 y 16 de agosto en Monterrey, Nuevo León.
El encuentro fue encabezado por Mons. Jorge Cuapio Bautista, Obispo de Iztapalapa; Mons. Juan Manuel González Villaseñor, Obispo Auxiliar de Guadalajara, ambos responsables de la DEMPAJ.
Así como Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, responsable de la Pastoral de Adolescentes y Jóvenes en la Provincia Eclesiástica de Monterrey; María Teresa Ramos Cadenas, secretaria ejecutiva de la DEMPAJ; el Pbro. Reynaldo Díaz, integrante del comité organizador; así como el Pbro. Alfredo Cuellar, Arely Guzmán y Pepe Barrientos, miembros del equipo organizador de la JNJ.
En la conferencia participaron representantes de medios de comunicación, comunicadores diocesanos y plataformas digitales de diversas regiones del país, a quienes se presentaron los objetivos, el sentido pastoral y los aspectos organizativos del encuentro nacional que espera reunir a más de 10 mil jóvenes provenientes de las diócesis de México.
Al iniciar la rueda de prensa, María Teresa Ramos agradeció la presencia de los medios de comunicación y destacó que la Jornada Nacional de la Juventud representa un momento histórico para la Iglesia joven en México.
“En medio de nuestras realidades, de la incertidumbre y de los múltiples desafíos que enfrentan nuestros adolescentes y jóvenes, este encuentro quiere ser un signo de esperanza y un espacio para experimentar la cercanía de Dios”, expresó.
Añadió que la JNJ será un momento de gracia para compartir con cientos de jóvenes católicos la alegría del Evangelio y fortalecer la misión de la Iglesia entre las nuevas generaciones.
Una iniciativa nacida de los propios jóvenes
En su intervención, Mons. Jorge Cuapio Bautista recordó que las Jornadas Nacionales de la Juventud surgieron en 2015 por iniciativa de los propios jóvenes durante la Asamblea Plenaria de los Obispos de México.
Explicó que los obispos aprobaron esta propuesta con el propósito de crear un espacio permanente de encuentro para la juventud mexicana y, al mismo tiempo, preparar a la delegación nacional que participa en las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ).
Recordó que la primera JNJ se celebró en 2018, en la Basílica de Guadalupe, dentro de la Arquidiócesis Primada de México, mientras que la segunda tuvo lugar en 2022 en la Arquidiócesis de Guadalajara.
“Ambas jornadas han sido momentos de comunión eclesial, de encuentro entre los jóvenes, de intercambio cultural y religioso y, sobre todo, de expresión pública de la fe. Siempre que los jóvenes se encuentran se hace fiesta, crece la fe y se llena nuestro corazón de esperanza”, afirmó.
El obispo expresó su alegría por la realización de la tercera edición en Monterrey, convencido de que volverá a ser un acontecimiento que fortalecerá el caminar de la pastoral juvenil en México.
Un encuentro con Jesucristo que transforma la vida
Posteriormente, Mons. Juan Armando Pérez Talamantes explicó que el objetivo central de la III Jornada Nacional de la Juventud es favorecer el encuentro personal de los jóvenes con Jesucristo.
Señaló que toda la experiencia de la JNJ busca ayudar a los participantes a vivir la alegría de la fe mediante la peregrinación, la celebración de la Eucaristía, la convivencia y el intercambio de experiencias entre jóvenes de las distintas diócesis del país.
“El encuentro con Cristo siempre provoca una gran alegría en el corazón de los jóvenes. Es una experiencia que fortalece la fe, ensancha el corazón y los impulsa a convertirse en verdaderos discípulos misioneros”, afirmó.
Añadió que la JNJ permitirá fortalecer la caridad, la esperanza y la fe para que los jóvenes sean constructores de la civilización del amor.
Preparación rumbo a Seúl 2027
Mons. Juan Manuel González Villaseñor destacó que esta Jornada Nacional de la Juventud constituye un paso importante en la preparación hacia la JMJ Seúl 2027.
Recordó que la convocatoria para la JMJ fue realizada por el Papa Francisco y que ahora la Iglesia continúa preparando a los jóvenes para ese gran encuentro con el Santo Padre.
Subrayó que, aunque muchos jóvenes no podrán viajar a Corea, la Jornada Nacional de la Juventud les permitirá vivir la experiencia de la Iglesia universal desde México y experimentar la riqueza de encontrarse con jóvenes provenientes de todas las regiones del país.
En este contexto, señaló que la JNJ será una respuesta esperanzadora ante la realidad que vive la juventud mexicana.
“En medio de tanta violencia, tristeza y dificultades, necesitamos buenas noticias para nuestros jóvenes. Necesitamos espacios donde puedan encontrarse con Jesucristo, fortalecer su fe y descubrir que no caminan solos”, expresó.
Asimismo, invitó a sacerdotes, asesores, responsables diocesanos y agentes de pastoral juvenil a promover ampliamente la participación de los jóvenes en este encuentro nacional.
“Testigos porque están conmigo”
Al presentar el lema de la III Jornada Nacional de la Juventud, María Teresa Ramos explicó que está inspirado en el mensaje del Santo Padre para las JMJ y que invita a los jóvenes a descubrir que el auténtico testimonio cristiano nace de la amistad con Jesucristo.
Explicó que la espiritualidad de esta Jornada busca ayudar a los adolescentes y jóvenes a reconocer a Cristo como amigo, fortaleciendo la vida de oración, la Eucaristía y el compromiso misionero.
“Queremos que los jóvenes descubran el rostro de Cristo amigo en cada uno de los participantes y que regresen a sus comunidades llevando ese testimonio de esperanza”, afirmó.
Monterrey abre sus puertas a la juventud de México
El padre Reynaldo Díaz informó que la Arquidiócesis de Monterrey y la Provincia Eclesiástica trabajan intensamente para recibir a más de 10 mil peregrinos provenientes de todo el país.
Explicó que la espiritualidad de esta edición estará inspirada en Betania, lugar del encuentro y la amistad con Jesús, dentro del itinerario pastoral hacia 2031 y 2033.
Asimismo, destacó que diversos santos y beatos mexicanos acompañarán espiritualmente el desarrollo de la Jornada como modelos de amistad con Cristo, fidelidad y testimonio de fe.
“Estamos preparando todo con mucha alegría. Tendremos agua, protección contra el calor, hospitalidad y, sobre todo, un gran deseo de recibir a todos los jóvenes de México como verdaderos peregrinos de esperanza”, concluyó.
La JNJ forma parte de la ruta pastoral hacia 2031 y 2033
En el mensaje conclusivo, Mons. Juan Armando Pérez Talamantes recordó que la III Jornada Nacional de la Juventud se integra al itinerario espiritual que la Pastoral de Adolescentes y Jóvenes de México ha trazado rumbo a dos celebraciones de gran significado para la Iglesia: los 500 años del Acontecimiento Guadalupano, en 2031, y el Jubileo de los 2 mil años de la Redención, en 2033.
Explicó que esta ruta busca fortalecer la vida espiritual de los jóvenes mediante experiencias de encuentro, formación, oración y misión, que los preparen para vivir con mayor profundidad estos acontecimientos eclesiales.
“Queremos que esta Jornada sea un paso más dentro de ese camino espiritual que la Iglesia en México está recorriendo con sus adolescentes y jóvenes, para que lleguen fortalecidos en la fe, la esperanza y la caridad a las celebraciones de 2031 y 2033”, expresó.
Asimismo, encomendó los frutos de este encuentro a la intercesión de Nuestra Señora del Roble, patrona de Monterrey, y de Santa María de Guadalupe, pidiendo que acompañen el caminar de la juventud mexicana.
La JNJ, una respuesta pastoral ante desafíos que viven los jóvenes
En la sesión de preguntas y respuestas, representantes de diversos medios de comunicación plantearon inquietudes sobre el papel que desempeña la Iglesia frente a la violencia, el reclutamiento por parte del crimen organizado, la crisis de salud mental y la creciente desconfianza de muchos jóvenes hacia las instituciones.
Al responder, Mons. Juan Manuel González Villaseñor subrayó que la Jornada Nacional no debe entenderse como un evento aislado de dos días, sino como parte de un proceso pastoral permanente que la Iglesia desarrolla durante todo el año en las diócesis del país.
Explicó que la Dimensión Episcopal Mexicana de Pastoral de Adolescentes y Jóvenes mantiene un trabajo constante de acompañamiento, formación y evangelización, del cual la Jornada Nacional constituye uno de sus momentos más significativos.
“La Iglesia quiere ser una luz en medio de tanta oscuridad. Sabemos las dificultades que viven nuestros jóvenes, pero también creemos profundamente en su capacidad para transformar la realidad cuando se encuentran con Jesucristo”, afirmó.
Por su parte, Mons. Juan Armando Pérez Talamantes señaló que uno de los mayores retos pastorales consiste en fortalecer la cercanía y la escucha hacia los adolescentes y jóvenes.
Reconoció que muchos experimentan soledad, desintegración familiar, violencia, incertidumbre y falta de referentes; por ello, insistió en que la Iglesia está llamada a ofrecer espacios donde puedan sentirse acogidos, escuchados y acompañados.
“Nuestras celebraciones no buscan ofrecer un momento de evasión, sino ayudar a los jóvenes a descubrir el valor de su vida, reconocer que son amados por Dios y acompañarlos para que vivan con dignidad y esperanza”, expresó.
Añadió que la sinodalidad constituye un elemento transversal de este proceso pastoral, al promover una Iglesia cercana, abierta al diálogo y comprometida con el acompañamiento de las nuevas generaciones.
Preparación pastoral para la JMJ Seúl 2027
En respuesta a las preguntas relacionadas con la participación mexicana en la Jornada Mundial de la Juventud Seúl 2027, María Teresa Ramos Cadenas explicó que actualmente existen más de 40 grupos de peregrinos organizándose en distintas diócesis del país.
Precisó que la DEMPAJ no organiza viajes comerciales, sino que acompaña pastoralmente a las delegaciones mexicanas mediante procesos de formación, orientación e información permanente.
Informó que periódicamente se realizan reuniones con los responsables de cada grupo para fortalecer la preparación espiritual de los peregrinos y mantener una comunicación constante con el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.
Asimismo, señaló que este acompañamiento busca prevenir posibles fraudes o dificultades logísticas, ofreciendo a los grupos información oficial y criterios para organizar su participación con seguridad.
Como parte de este proceso, anunció que durante la JMJ en Seúl se promoverá un encuentro de los peregrinos mexicanos, con el propósito de fortalecer la comunión entre las distintas delegaciones del país.
Memoria agradecida de los mártires mexicanos
Al responder una pregunta sobre el centenario de la Resistencia Cristera, el padre Reynaldo Díaz explicó que esta conmemoración tendrá presencia dentro de diversos espacios formativos de la Jornada Nacional de la Juventud.
Indicó que, a través de conferencias, momentos de reflexión, dinámicas y testimonios, se presentará la vida de diversos santos y beatos mexicanos como ejemplo de fidelidad a Cristo y compromiso con la fe.
Entre ellos mencionó a san José Sánchez del Río, san Pedro de Jesús Maldonado, santo Toribio Romo, san Rafael Guízar y Valencia, santa María de Jesús Sacramentado Venegas, los beatos Miguel Agustín Pro y Anacleto González Flores, así como otros testigos de la fe que siguen inspirando a las nuevas generaciones y que son Santos Testigos que acompañan e interceden por esta Jornada Nacional.
Convocatoria abierta a toda la juventud de México
Al concluir la rueda de prensa, organizadores reiteraron la invitación a las diócesis, parroquias, movimientos, asociaciones y comunidades juveniles de todo el país para participar en la III Jornada Nacional de la Juventud (JNJ).
Recordaron que las inscripciones permanecerán abiertas hasta el próximo 15 de julio, por lo que animaron a los jóvenes a aprovechar esta oportunidad para vivir una experiencia de encuentro con Cristo, fraternidad, formación y misión.
María Teresa Ramos destacó que la JNJ tiene un profundo carácter misionero, pues busca que cada participante regrese a su comunidad llevando la alegría del Evangelio y renovando su compromiso con la Iglesia.
“Queremos que esta sea una oportunidad para reencontrarse con Dios, hacer amigos con Cristo y regresar a cada comunidad como discípulos misioneros que anuncien esperanza”, expresó.
Finalmente, los integrantes del presidium agradecieron la presencia y el acompañamiento de los medios de comunicación, así como el apoyo de la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y de su Oficina de Prensa para la realización de la convocatoria.
Confiaron los frutos de la III Jornada Nacional de la Juventud (JNJ) a la intercesión de Nuestra Señora del Roble, patrona de Monterrey, y de Santa María de Guadalupe, para que acompañen a todos los adolescentes y jóvenes de México en este camino de preparación y les concedan vivir una auténtica experiencia de encuentro con Jesucristo.


