Sunday, June 7, 2026

Diócesis de Cuernavaca: la paz exige poner a las víctimas en el centro y no callar ante la violencia

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Mons. Ramón Castro encabezó la movilización y advirtió que la sociedad no debe acostumbrarse al miedo ni al sufrimiento de las víctimas

Cuernavaca, Mor., 16 de mayo de 2026.– Encabezada por Mons. Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la XII Caminata por la Paz reunió a fieles, familias y ciudadanos en un acto espiritual y social para denunciar la violencia que atraviesa Morelos y afirmar que la paz todavía es posible.

Bajo el lema “La obra de la justicia será la paz” (Isaías 32,17), la movilización fue presentada como un signo de esperanza y unidad frente al clima de inseguridad que vive el estado.

Durante el mensaje pronunciado al concluir la caminata, Mons. Ramón Castro afirmó que la sociedad no debe acostumbrarse al miedo, a la violencia ni al sufrimiento de las víctimas, y señaló que esta iniciativa no tiene fines políticos o partidistas, sino el propósito de acompañar el dolor de las personas afectadas por la inseguridad.

El obispo expresó cercanía con madres buscadoras, jóvenes atrapados por la violencia, familias víctimas de extorsión y comunidades amenazadas por el crimen organizado.

Morelos enfrenta una crisis de violencia

En el pronunciamiento se expusieron diversas problemáticas que afectan al estado de Morelos, entre ellas el primer lugar nacional en percepción de inseguridad, feminicidios y violencia política, así como los altos índices de homicidios dolosos.

También se alertó sobre el crecimiento de la extorsión y del llamado “derecho de piso”, además del reclutamiento de menores por grupos criminales mediante redes sociales y videojuegos.

Denuncian situación en Huautla

Uno de los momentos más fuertes del mensaje fue la denuncia sobre la situación en Huautla, donde —según expuso la diócesis— el crimen organizado cobra cuotas incluso por habitar en la comunidad.

Mons. Ramón Castro señaló que las amenazas obligaron al párroco local a abandonar la zona, dejando a la población sin atención pastoral, situación que calificó como “un crimen contra el alma de un pueblo”.

La Iglesia reconoce que también debe convertirse

En un ejercicio de autocrítica, la Iglesia reconoció que también necesita convertirse y pidió perdón si en algún momento no acompañó suficientemente a las víctimas o permaneció en silencio ante el sufrimiento de las personas.

Por ello, hizo un llamado a construir una Iglesia más cercana, humana y comprometida con quienes padecen las consecuencias de la violencia.

“La paz es tarea de todos”

Durante el mensaje, se insistió en que la construcción de la paz no puede depender únicamente del gobierno, sino que requiere la participación de toda la sociedad: familias, autoridades, ciudadanía, comunidades e Iglesia.

Entre los compromisos planteados destacan poner a las víctimas en el centro, asumir la corresponsabilidad social, trabajar en procesos de largo plazo, no callar ante la injusticia y construir una esperanza activa y organizada.

Asimismo, se pidió a las autoridades apoyar a las madres buscadoras, proteger a comunidades vulnerables como Huautla y ofrecer oportunidades reales a los jóvenes.

“Morelos no está condenado a la violencia”

La jornada concluyó con una oración por las víctimas, los jóvenes y las comunidades heridas por la violencia, encomendada a María, Señora de los Milagros.

Finalmente, Mons. Ramón Castro aseguró que Morelos no está condenado a vivir en la violencia y sostuvo que aún existe esperanza mientras haya personas dispuestas a caminar juntas por la paz.

Escucha el mensaje completo: https://www.facebook.com/share/v/1EzUNLosui/?mibextid=wwXIfr

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