Ciudad de México, 12 de febrero de 2026 (Red Católica).- México atraviesa una de las crisis humanitarias más dolorosas de su historia reciente. El informe presentado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre las desapariciones en el país no sólo ofrece cifras alarmantes; pone delante de la sociedad un espejo incómodo sobre el deterioro del tejido social, la fragilidad institucional y la normalización de la violencia.
Una herida que supera las estadísticas
Más de 128 mil personas desaparecidas y más de 70 mil cuerpos sin identificar no son únicamente datos de un registro. Son nombres, familias, historias interrumpidas y hogares marcados por una ausencia que nunca termina de cerrarse. Cada desaparecido representa una fractura humana que desborda lo político y alcanza el corazón mismo de la convivencia social.
La gravedad del fenómeno obliga a ir más allá de interpretaciones ideológicas o partidistas. La desaparición de personas constituye una negación radical de la dignidad humana. Una sociedad que pierde la capacidad de buscar a sus desaparecidos o de conmoverse ante ellos comienza también a perder su conciencia moral.
La cultura del descarte y la pérdida de la fraternidad
En este contexto, la Doctrina Social de la Iglesia ofrece una mirada profundamente humana y ética. Fratelli Tutti advierte sobre el crecimiento de una “cultura del descarte”, donde ciertos sectores terminan siendo invisibles o considerados prescindibles.
La tragedia de las desapariciones refleja precisamente ese riesgo: personas reducidas a expedientes, estadísticas o restos sin nombre.
El problema no puede analizarse únicamente desde la seguridad pública. Se trata también de una crisis de fraternidad, de comunidad y de sentido social. Cuando el miedo domina territorios enteros; cuando las familias deben asumir labores que corresponden al Estado; cuando madres buscadoras recorren desiertos y fosas con sus propias manos, queda en evidencia una profunda ruptura del pacto social.
Una guerra fratricida que erosiona la esperanza
El Proyecto Global de Pastoral 2031-2033 reconoce que México vive una “guerra fratricida” y denuncia una cultura que termina negando la primacía del ser humano.
La expresión no es exagerada. La violencia sistemática, la impunidad y la incapacidad institucional para garantizar verdad y justicia han erosionado lentamente la confianza social y la esperanza colectiva.
El testimonio de las madres buscadoras
Sin embargo, en medio de esta oscuridad también emergen signos de enorme fuerza moral. Las madres buscadoras, los colectivos ciudadanos y quienes acompañan a las víctimas se han convertido en una conciencia viva para el país. Ellos recuerdan que la dignidad humana no puede abandonarse ni siquiera cuando las instituciones fallan.
Resulta imposible no reconocer en esas mujeres una dimensión profundamente profética: mientras muchos prefieren acostumbrarse a la violencia, ellas siguen pronunciando nombres, levantando fotografías y exigiendo verdad. En una cultura marcada por la indiferencia, su perseverancia se convierte en una defensa radical de la memoria y de la vida.
Reconstruir la paz desde la dignidad humana
La crisis de desapariciones exige mucho más que discursos o estrategias parciales. Requiere reconstruir instituciones, combatir redes de corrupción y criminalidad, fortalecer los sistemas forenses y garantizar justicia. Pero también exige algo más profundo: recuperar el valor de la persona humana como centro de toda política y de toda organización social.
Porque una nación no se destruye solamente cuando pierde territorio o estabilidad económica. También se debilita cuando deja de buscar a sus hijos desaparecidos, cuando normaliza el dolor ajeno o cuando convierte el sufrimiento humano en parte del paisaje cotidiano.
México necesita justicia, sí. Pero también necesita recuperar la capacidad de mirar el rostro del otro y reconocer en él a un hermano. Sólo así será posible reconstruir la paz social que hoy parece fragmentada entre el miedo, la impunidad y el silencio.

Informe desaparecidos: https://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/2026/informe_desapariciones_mx_spa.pdf


