Ciudad de México, 9 de marzo de 2026 (Red Católica).— La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) afirmó que México necesita “justicia y paz, no más violencia”, al pronunciarse tras las manifestaciones realizadas en diversas ciudades del país con motivo del Día Internacional de la Mujer.
En un comunicado difundido este lunes, los obispos expresaron su cercanía con las mujeres que padecen violencia e injusticia, y reiteraron la disposición de la Iglesia católica para acompañar su dolor y sus demandas de justicia.
El episcopado mexicano señaló que las movilizaciones reflejan una realidad que no puede ignorarse: miles de mujeres continúan clamando por seguridad, justicia y respeto a su dignidad. Ante esta situación, los obispos hicieron eco de ese clamor y manifestaron su solidaridad con quienes han sufrido violencia.
Asimismo, expresaron su esperanza de que las manifestaciones contribuyan a visibilizar la urgencia de atender las demandas legítimas de las mujeres, tanto por parte de las autoridades encargadas de garantizar su seguridad como de aquellas responsables de impartir justicia.
No obstante, el Episcopado lamentó que en algunas ciudades se registraran actos de violencia y daños a instalaciones civiles y religiosas durante las protestas. Entre los hechos mencionados destaca el incendio de la puerta del Sagrario Metropolitano del templo de La Compañía, en San Luis Potosí.
Los obispos subrayaron que los templos son lugares de oración, encuentro y consuelo para miles de personas, especialmente para quienes buscan apoyo espiritual tras haber sufrido alguna injusticia. Por ello, consideraron grave cualquier agresión contra estos espacios, al señalar que “la violencia nunca será camino hacia la paz”.
En su mensaje, la CEM llamó a que el dolor y las exigencias de justicia de las mujeres no generen confrontación social, sino que impulsen a la búsqueda de caminos de diálogo, encuentro y fraternidad.
Finalmente, los obispos encomendaron a México a la intercesión de la Virgen de Guadalupe para que el país pueda reconocerse como una comunidad de hermanos y avanzar hacia una sociedad donde prevalezcan la justicia y la paz.
El comunicado fue firmado por el presidente de la CEM, Mons. Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca, y por el secretario general, Mons. Héctor M. Pérez Villarreal, obispo auxiliar de México.


