La Eucaristía de agradecimiento tuvo sede en el Santuario de los Mártires de la Arquidiócesis de Guadalajara, donde se reunieron cientos de fieles, sacerdotes y obispos para acompañarlo en esta fecha significativa
Por: Gabriela Ceja / Semanario Arquidiocesano Guadalajara
Fotografías: Semanario Arquidiocesano Guadalajara
La Arquidiócesis de Guadalajara celebró el Jubileo por los 50 años de ministerio sacerdotal del Cardenal José Francisco Robles Ortega, en una Eucaristía con sede en el Santuario de los Mártires, donde se reunieron cientos de fieles, sacerdotes y obispos para acompañarlo en esta fecha significativa.
Papa León XIV envía mensaje de reconocimiento
Al inicio de la celebración, Mons. Joseph Spiteri, Nuncio Apostólico en México, dio lectura al mensaje enviado por el Papa León XIV, quien reconoció la diligente actividad, la solicitud apostólica y el ministerio de profunda espiritualidad que ha ejercido durante cinco décadas.
El Santo Padre destacó además el servicio del Cardenal Robles Ortega en la Curia Romana y en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), al señalar que ha demostrado “una fidelidad filial hacia la Iglesia y su Magisterio”.
Finalmente, le deseó salud y abundantes gracias para continuar anunciando el Evangelio, al tiempo que impartió su Bendición Apostólica para él, sus familiares y toda la comunidad arquidiocesana.

“Antes de ser ministros, somos discípulos”
En su la homilía, el Cardenal Robles Ortega expresó gratitud a Dios, a su familia y a las Iglesias particulares que han marcado su camino vocacional.
“Ninguna vocación nace aislada; la llamada de Dios necesita un entorno donde pueda germinar, necesita una familia donde la fe sea vivida con sencillez”, afirmó al recordar el papel que tuvo su familia en el descubrimiento de su vocación.
También evocó su formación en los Seminarios de Tepic, Autlán, Guadalajara y Zamora, así como su ministerio episcopal en las diócesis de Toluca, Monterrey y Guadalajara.
Al dirigirse a los sacerdotes, los invitó a vivir con renovado entusiasmo su vocación: “Antes de ser ministros, somos discípulos; antes de hablar de Cristo, escuchémoslo; antes de conducir al pueblo de Dios, caminemos detrás del único Pastor”.
Concluyó encomendando su ministerio y el de todos los sacerdotes a la Virgen María, para que 2el Señor, que comenzó en nosotros su obra, la lleve a plenitud”.

Un cáliz con historia y el cariño de la Arquidiócesis
Uno de los momentos más emotivos de la celebración ocurrió durante la Consagración, cuando fue utilizado el primer cáliz del Cardenal Robles Ortega, el mismo que empleó en su Cantamisa celebrada en 1976 en la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en Mascota, Jalisco.
Al concluir la Eucaristía se dio lectura a un mensaje enviado por el Cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación.
Posteriormente, Mons. Manuel González Villaseñor, Obispo Auxiliar de Guadalajara, dirigió un mensaje de agradecimiento en nombre de la Iglesia tapatía: “Cincuenta años de fidelidad y entrega al servicio de la Iglesia son un testimonio vivo del amor de Dios en medio de nosotros”.
Como muestra del cariño de la Arquidiócesis, entregó al Cardenal un ramillete espiritual elaborado con las oraciones de los fieles y una réplica de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, advocación mariana que lo ha acompañado desde su juventud en Mascota.
La jornada concluyó con un refrigerio en el Santuario de los Mártires y un momento de convivencia en el Seminario Menor, donde cardenales, obispos, sacerdotes, invitados y fieles compartieron una comida amenizada con música de mariachi.
Acompañaron al señor Cardenal alrededor de 8 mil personas, tres cardenales, 50 obispos y alrededor de 500 sacerdotes.



