A 60 años de Nostra aetate, la Santa Sede propone fortalecer la formación para el diálogo interreligioso y reafirma el rechazo al antisemitismo, los extremismos y la violencia en nombre de la religión
Por: Redacción Red Católica
Ciudad de México. 18 de septiembre de 2026 (Red Católica).- El Vaticano llamó a fortalecer el diálogo entre religiones ante un escenario internacional marcado por guerras, polarización, fundamentalismos y dificultades para la convivencia.
La propuesta forma parte de un documento titulado: “Nota, Un camino de esperanza. Sesenta años de diálogo y fraternidad interreligiosa a la luz de la Declaración conciliar Nostra aetate”, publicada el 16 de septiembre por los dicasterios para la Doctrina de la Fe, la Promoción de la Unidad de los Cristianos y el Diálogo Interreligioso.
Nostra aetate, 60 años después
Promulgada el 28 de octubre de 1965, Nostra aetate abrió una nueva etapa en las relaciones de la Iglesia católica con los judíos y creyentes de otras religiones.
El documento recuerda que la declaración surgió después de la Segunda Guerra Mundial y frente a las consecuencias del antisemitismo que culminaron en el Holocausto. Desde entonces, el diálogo se ha extendido hacia otras tradiciones religiosas.
Una relación particular con el pueblo judío
La nota dedica especial atención al diálogo judeocristiano. Recuerda las raíces judías del cristianismo, señala que Jesús era judío y reafirma que “la alianza de Dios con el pueblo judío es irrevocable”.
También reitera el rechazo de la Iglesia al antisemitismo y reconoce que los recientes conflictos en Oriente Medio han puesto a prueba algunos de los puentes construidos durante las últimas seis décadas.
Diálogo sin perder la identidad
El Vaticano aclara que dialogar no significa renunciar a las propias convicciones. El encuentro entre religiones debe evitar tanto el relativismo como el sincretismo.
Identidad y apertura
La propuesta consiste en mantener una identidad religiosa clara y, al mismo tiempo, una apertura sincera hacia los demás. El documento lo resume en dos expresiones: “Máxima identidad” y “Máximo diálogo”.
Asimismo, rechaza cualquier utilización de la religión para justificar la violencia y recuerda que los creyentes están llamados a contribuir a la paz y la fraternidad.
Formar para el diálogo
Uno de los principales retos señalados por el Vaticano es pasar de las declaraciones a la formación.
La nota propone profundizar una “pedagogía del diálogo” en seminarios, institutos teológicos y procesos pastorales, de manera que sacerdotes, religiosos y laicos conozcan otras tradiciones y puedan relacionarse con ellas de forma informada y respetuosa.
A 60 años de Nostra aetate, el Vaticano plantea así un desafío que trasciende el ámbito religioso: aprender a convivir con las diferencias sin convertirlas en motivo de enfrentamiento y construir puentes en sociedades cada vez más fragmentadas.
Conoce el documento aquí:


