Guadalajara, Jalisco, 5 de febrero de 2026 (Red Católica). — El arzobispo emérito de Acapulco, Mons. Felipe Aguirre Franco, presidió este jueves una solemne concelebración eucarística en el Santuario Arquidiocesano de Nuestra Señora de Guadalupe, con motivo de su 92 años de vida y en el contexto del Año Jubilar por las Bodas de Oro Sacerdotales de la Generación 1961-1976 del Seminario Conciliar de Guadalajara.
La misa, celebrada al mediodía, reunió a presbíteros de distintas generaciones formadas bajo su guía, así como a más de 200 fieles. La homilía estuvo a cargo del obispo auxiliar de Guadalajara, Mons. Héctor López Alvarado, quien subrayó la misión del sacerdote como “signo de esperanza en tiempos de adversidad” y destacó la coincidencia jubilar con el cardenal José Francisco Robles Ortega, quien también conmemora cinco décadas de ministerio presbiteral.
Renovación de promesas y memoria vocacional
Durante la celebración, los sacerdotes que cumplen 50 años de ordenación renovaron públicamente sus promesas sacerdotales. Mons. Aguirre agradeció la fidelidad de sus antiguos alumnos y animó a perseverar en el servicio pastoral.
La celebración coincidió con la festividad de San Felipe de Jesús, primer santo mexicano canonizado, martirizado el 5 de febrero de 1597.
Trayectoria formativa
Mons. Felipe Aguirre encabezó hace 65 años el inicio de la casa de estudios del Seminario Conciliar Menor en Tapalpa, donde fueron formados 132 alumnos en sus primeros años. Diversas generaciones de exseminaristas acudieron a la conmemoración.
Desde hace años, el arzobispo emérito acostumbra viajar a Guadalajara para celebrar su cumpleaños cada 4 de febrero y participar en encuentros con antiguos discípulos. Previamente, visita su tierra natal, Encarnación de Díaz, donde preside las festividades patronales del 2 de febrero.
Presentación editorial
Como parte de la jornada se realizó la presentación del libro “Monseñor Felipe Aguirre Franco. Buen pastor, de brazos abiertos”, obra promovida por académicos de la Universidad Autónoma de Chiapas. La presentación tuvo lugar antes de una convivencia en el salón parroquial San Juan Diego.
El acto cerró con un encuentro fraterno entre presbíteros y laicos, en un ambiente de convivencia que reunió a representantes de distintas generaciones del Seminario.
Redacción: Jesús Parada Tovar / Edición: Red Católica


