Marcus Tullius, coordinador de Comunicación de Cáritas América Latina y el Caribe, e integrante de la Red de Comunicadores de América Latina y el Caribe (RECLAC), afirmó que la emergencia humanitaria provocada por el reciente terremoto en Venezuela continúa demandando una amplia respuesta solidaria
Fotografía: Cáritas América Latina
La solidaridad permanece cuando las cámaras se apagan
Santiago de Chile, 30 de julio de 2026 (Red Católica).- Durante su participación en la Primera Asamblea Continental de la RECLAC, que se celebra en Santiago de Chile, Marcus Tullius compartió el testimonio de su visita a las zonas devastadas apenas diez días después del sismo. Recordó que, además de la destrucción material, encontró un profundo silencio, dolor e incertidumbre entre las familias que perdieron sus hogares y seres queridos.
Uno de los relatos que más lo marcó fue el de una madre que, al momento del terremoto, solo pensó en proteger a su hijo con autismo, quien no puede comunicarse verbalmente. “Mientras todo se derrumbaba, lo único que hizo fue abrazarlo con fuerza. Historias como esa nos recuerdan que la emergencia no termina cuando deja de aparecer en las noticias”, expresó.

Cáritas respondió desde las primeras horas
El coordinador de Comunicación de Cáritas América Latina y el Caribe destacó que la Iglesia, a través de Cáritas Venezuela, activó inmediatamente su red de ayuda humanitaria.
Informó que hasta el momento se han distribuido 85 toneladas de asistencia, además de 2 mil 290 kits completos para familias afectadas, con alimentos, agua potable, medicamentos y artículos de primera necesidad, gracias al trabajo conjunto de las Cáritas diocesanas, voluntarios y organizaciones solidarias de la región.
Subrayó que la respuesta no se limita a la entrega de ayuda material, sino que también comprende acompañamiento humano, escucha, apoyo psicosocial y presencia cercana con quienes enfrentan el duelo y la pérdida.
La reconstrucción llevará años
Marcus Tullius explicó que las primeras evaluaciones estiman que la reconstrucción de las comunidades afectadas podría prolongarse por lo menos durante dos años, debido a la magnitud de los daños ocasionados por el terremoto.
En este contexto, insistió en que el compromiso solidario debe mantenerse más allá de la etapa inicial de la emergencia, pues las necesidades continuarán durante un largo periodo.

Un llamado a mantener viva la solidaridad
Finalmente, Marcus Tullius, coordinador de Comunicación de Cáritas América Latina y el Caribe e integrante de la RECLAC, hizo un llamado a las iglesias locales, organizaciones y personas de buena voluntad a no olvidar a Venezuela cuando disminuya la atención mediática.
Señaló que la comunicación también forma parte de la respuesta humanitaria, pues mantener presentes las historias de quienes sufren ayuda a movilizar la solidaridad, fortalecer la esperanza y sostener los esfuerzos de reconstrucción que las comunidades necesitarán en los próximos años.
El trabajo que realiza Cáritas
Para conocer más sobre las acciones de ayuda, los programas de atención y las distintas formas de colaborar con las comunidades afectadas, Cáritas América Latina y el Caribe, invitó a consultar el trabajo que realiza Cáritas Venezuela a través de su sitio oficial: https://caritasvenezuela.org/, en el que se publica información actualizada sobre la respuesta humanitaria y las campañas de solidaridad en favor de las familias damnificadas.


