El Pbro. Sergio Guzmán, S.J. propone acercarnos a la realidad sobre el cuidado del agua a través del cine: cuatro historias para mirar, conversar y reflexionar en familia y comunidad durante este mes de septiembre
Por: Pbro. Sergio Guzmán, S.J. / Periódico Notidiócesis
El agua atraviesa la vida cotidiana, sostiene comunidades y condiciona el futuro de millones de personas. Su cuidado plantea preguntas que van más allá del medio ambiente y alcanzan la dignidad humana, la justicia y nuestra manera de relacionarnos con la creación.
El primer día de septiembre la Iglesia celebra la Jornada Mundial por el Cuidado de la Creación, la cual se extiende todo el mes, y el Papa León XIV nos invita a orar con él por el cuidado del agua: «Oremos por una gestión justa y sostenible del agua, recurso vital para que todos tengan acceso equitativo a ella».
Que la luz de esta intención, de la Encíclica Laudato si’ y del cine, nos ayuden a meditar en la gran riqueza del agua a través de estas películas que podemos compartir y comentar en familia y en comunidad.
Cuates de Australia, Everardo González / México, 2011 / Duración: 83 minutos
Es un buen documental sobre la historia de los habitantes del ejido Cuates de Australia, en Coahuila, México; de sus hombres, mujeres, ancianos y niños que cada año realizan un éxodo en búsqueda del agua tan escasa durante la temporada de sequía.
Con estilo poético y cuidadosa puesta en escena, el reconocido documentalista nos permite al mismo tiempo acercarnos a la vida cotidiana de un pueblo rural, y reflexionar varios temas universales como son la esperanza, los ciclos de la vida, el arraigo a la tierra, y la supervivencia.
El Papa Francisco en su Laudato Si’ (LS) nos recuerda: «El agua potable y limpia representa una cuestión de primera importancia, porque es indispensable para la vida humana y para sustentar los ecosistemas terrestres y acuáticos. Las fuentes de agua dulce abastecen a sectores sanitarios, agropecuarios e industriales. La provisión de agua permaneció relativamente constante durante mucho tiempo… Ahora en muchos lugares la demanda supera a la oferta sostenible. En algunos países hay regiones con abundante agua y al mismo tiempo otras que padecen grave escasez» (Cf. LS 28).

Aguas oscuras, Todd Haynes / EEUU, 2019 / Duración: 126 minutos
Esta película se ha inspirado en una impactante historia real. Nos presenta a Robert Bilott -genial actuación de Mark Ruffalo-, tenaz abogado que recibe la vista de un vecino del pueblo de su abuela, diciéndole que más de 190 vacas de su granja han muerto y que algo está ocurriendo entre los habitantes de la zona por culpa de los vertidos de una gran empresa de la marca DuPont.
El apoyo incondicional de su esposa Sarah -no menos genial Anne Hattaway-, también abogada, le es de gran ayuda para seguir en el caso y denunciar a esas empresas que solo buscan los máximos beneficios sin reparar en los daños al medio ambiente, los seres vivos y las personas.
«Entre los pobres -denuncia el Papa Francisco- son frecuentes las enfermedades relacionadas con el agua, incluidas las causadas por microorganismos y por sustancias químicas […]. Las aguas subterráneas en muchos lugares están amenazadas por la contaminación que producen algunas actividades extractivas, agrícolas e industriales, sobre todo en países donde no hay una reglamentación y controles suficientes» (LS n. 29).

También la lluvia, Icíar Bollaín / España-Francia-México, 2010 / Duración: 104 minutos
Sebastián y Costa -Gael García Bernal y Luis Tosar- viajan a Cochabamba, Bolivia, para hacer una película sobre Cristóbal Colón y el descubrimiento de América.
La película fue filmada en el año 2000, cuando la privatización y venta del agua a una multinacional sembró entre la población tan grande malestar, que hizo estallar la famosa “Guerra Boliviana del Agua”; se destaca en la cinta que después de 500 años, la lucha que se libra no es ya por el oro sino por el agua.
Laudato Si’ nos advierte: «Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la supervivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso significa negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable» (LS n. 30).

Rango, Gore Verbinski / EEUU, 2011 / Duración: 111 minutos
Se trata de una muy buena película de animación por computadora en la que vemos a Rango, un camaleón llegado por accidente al desierto de Mojave, que termina en un pueblo del viejo Oeste, Dirt, golpeado por una grave sequía.
Por si fuera poco, el alcalde controla el agua y tiene a todo el pueblo sometido. Ante esta triste situación Rango se inventa un nombre, una historia y un pasado de pistolero. El pueblo, sediento de esperanza, le cree y lo hace sheriff. ¿Podrá Rango solucionar el problema del agua?
Acompañemos a este fascinante personaje que nos recuerda a Clint Eastwood en tantas películas del género Western, y reflexionemos: «’Si los desiertos exteriores se multiplican en el mundo porque se han extendido los desiertos interiores’, la crisis ecológica es un llamado a una profunda conversión interior. Pero también tenemos que reconocer que algunos cristianos comprometidos y orantes, bajo excusa de realismo y pragmatismo, suelen burlarse de las preocupaciones por el medio ambiente. Otros son pasivos, no se deciden a cambiar sus hábitos y se vuelven incoherentes. Les hace falta una ‘conversión ecológica’, que implica dejar brotar todas las consecuencias de su encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea… ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa» (LS n. 217).

Lee aquí Laudato Si’, Encíclica del Papa Francisco:


