Wednesday, September 2, 2026

Cáritas Mexicana y la ayuda internacional de la Iglesia a Venezuela y Colombia

Comparte

Las colectas realizadas muestran a México no solamente como un país que dona, sino como “una sociedad que se reconoce en el dolor de quienes han sufrido un terremoto”

Por: Filiberto Monter Santiago

Fotografía: Cáritas Mexicana

Ante los recientes terremotos en países como Venezuela y Colombia, Cáritas Mexicana se ha sumado a la ayuda internacional con acompañamiento y aporte económico emanado de la organización de colectas, planes de intervención, canalización de recursos y seguimiento a comunidades afectadas.

En entrevista para Red Católica, el Pbro. Francisco de Asís de la Rosa Patrón dio a conocer la forma en la que opera la ayuda económica internacional, a mediano y largo plazo, brindada a países necesitados de ayuda humanitaria.

Cáritas Mexicana y el recurso de los mexicanos

Ante estas emergencias México se caracteriza por ser solidario y su sensibilidad se refleja en los donativos que van desde 100 o 150 hasta aportaciones de millones de pesos, realizadas principalmente por instituciones.

Esto permite presentar a México no solamente con un país que dona, sino como “una sociedad que se reconoce en el dolor de quienes han sufrido un terremoto”, expone el director general de Cáritas Mexicana, quien además adelantó que México realizará “una aportación significativa” a los países actualmente en situación de emergencia.

La ayuda humanitaria internacional

Cáritas Mexicana es una arteria de la red Cáritas internacional que acompaña, en este tipo de emergencias, a países con necesidad de ayuda humanitaria, como ahora Venezuela y Colombia.

No se trata solamente de una ayuda espiritual, ya que Cáritas posee una gran red en América Latina y el mundo, con la participación en reuniones, elaboración de planes y recaudación de fondos.

Respuesta a largo plazo

El director general de Cáritas Mexicana destaca que la ayuda que se brinda no termina con la primera entrega, ya que el plan de operación se extiende durante varios meses.

En el caso particular de Venezuela y Colombia, adelantó que realizarán una evaluación a finales de este año para determinar si es necesario prolongar la intervención seis meses más o incluso 12, hasta finales del 2027.

Red Cáritas: Colombia y Venezuela

De la Rosa Patrón destaca como fortaleza de Cáritas su presencia territorial, lo que permite a la Iglesia obtener información directamente de las zonas afectadas, para determinar el nivel de ayuda que requiere cada país.

Caso concreto en Venezuela y Colombia, países con estructuras diferentes, lo que delimitará la respuesta o la necesidad de intervención de Cáritas de otros países como Estados Unidos, Alemania, Suiza o Noruega, que han enviado ayuda directa a América Latina.

Auxilio espiritual, técnico, económico

La ayuda de la Iglesia en los diferentes países con necesidades humanitarias no solo se reduce al auxilio espiritual, también se brinda ayuda económica y técnica, experiencia y acompañamiento.

Aunque en Venezuela ya cerró la colecta, y para Colombia se mantiene abierta, el recurso pasará por un proceso para que pueda llegar hasta las personas necesitadas.

¿Cómo opera Cáritas una colecta?

Muchas veces salta la pregunta sobre el destino de los recursos de una colecta, como las realizadas por Cáritas para ayuda internacional, por lo que el padre Francisco de Asís de la Rosa Patrón explicó el procedimiento.

El padre explica que este mecanismo ofrece seguridad jurídica y financiera, además de que facilita las transferencias internacionales.

Es Cáritas Internacional la institución que se encarga de supervisar que los recursos sean utilizados de acuerdo a los objetivos establecidos en el plan de emergencia, un sistema de control “muy estricto” para verificar que los recursos no se utilicen en gastos indebidos.

“Nunca dejemos de hacer el bien”

En un mensaje final dirigido a las Cáritas de México y a la sociedad mexicana, el Pbro. Francisco de Asís de la Rosa Patrón aseguró que la caridad de Cristo apremia: “Mientras más buscamos el bien de los demás, seguramente vamos siendo cada vez más plenamente humanos. Nunca dejemos de hacer el bien”.

En esta sección