Thursday, May 21, 2026

Obispos llaman a reconocer la dignidad de las mujeres y erradicar la violencia en el Día Internacional de la Mujer

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Ciudad de México, 8 de marzo de 2026( Red Cstolica).— En el marco del Día Internacional de la Mujer, obispos de la Iglesia en México hicieron un llamado a reconocer la dignidad de las mujeres y a enfrentar las múltiples formas de violencia, discriminación y desigualdad que todavía afectan a millones de ellas en el país.

En un mensaje dirigido a todas las mujeres, Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez, IV obispo de Tula, expresó su reconocimiento por el papel fundamental que desempeñan en la sociedad como portadoras de amor, esperanza y vida en las familias y en las comunidades.

El prelado destacó especialmente la labor de las mujeres como formadoras y educadoras de las nuevas generaciones, subrayando que su participación activa es insustituible para la construcción del tejido social.

Preocupación por la violencia y la desigualdad

El obispo de Tula señaló que muchas mujeres enfrentan hoy realidades dolorosas como el acoso en el trabajo o en el transporte público, la explotación, la violencia dentro y fuera del hogar, la trata de personas y diversas formas de discriminación.

Asimismo, expresó cercanía con las mujeres que viven situaciones de abandono o marginación, así como con las madres buscadoras que continúan en la búsqueda de sus hijos y seres queridos desaparecidos.

Ante esta situación, hizo un llamado a toda la sociedad y a las instituciones a valorar, respetar y promover la dignidad y los derechos de las mujeres, superando toda forma de violencia.

“Que ninguna sea una víctima más”

En el mismo contexto, Mons. Leopoldo González González, arzobispo de Acapulco, también difundió un mensaje con motivo de esta jornada, en el que subrayó la urgencia de trabajar por una sociedad donde ninguna mujer sea víctima de violencia.

El arzobispo recordó que, aunque se han registrado avances en el reconocimiento de los derechos de las mujeres, aún persisten graves situaciones como el maltrato familiar, la violencia física, verbal y sexual, así como prácticas que degradan la dignidad femenina.

Al reflexionar sobre esta realidad, insistió en la necesidad de promover una cultura de respeto y justicia que garantice la dignidad de las mujeres y niñas.

“Que ninguna sea una víctima más”, señaló, al exhortar a construir relaciones sociales basadas en el respeto de los derechos y en la convivencia pacífica.

Compromiso por una sociedad más justa

Ambos mensajes coinciden en señalar que la promoción de la dignidad de las mujeres es una tarea que corresponde a toda la sociedad.

Los obispos hicieron un llamado a fortalecer ambientes de respeto en los hogares, los espacios de trabajo y la vida comunitaria, de modo que se promueva una convivencia justa que favorezca el desarrollo de cada persona.

Finalmente, expresaron su cercanía y solidaridad con todas las mujeres, alentándolas a continuar siendo presencia de amor, esperanza y vida en la sociedad.

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