La Reunión Subregional ODUCAL 2026 congregó en Querétaro a 69 participantes de 32 universidades, organismos e instituciones, entre ellos 18 rectores, vicerrectores y presidentes
Fotografía: ODUCAL Querétaro
Querétaro, Querétaro. 01 de octubre de 2026 (Red Católica).— Rectores, autoridades universitarias, académicos y representantes de instituciones católicas de diversos países se reunieron del 21 al 23 de septiembre en Querétaro para participar en la Reunión Subregional ODUCAL México, Centroamérica y el Caribe 2026.
El encuentro está dedicado a reflexionar sobre los desafíos contemporáneos en universidades católicas y a fortalecer los vínculos de cooperación entre las instituciones de la región.
La reunión congregó a 69 participantes de 32 universidades, organismos e instituciones, entre ellos 18 rectores, vicerrectores y presidentes, y puso de manifiesto el peso estratégico de esta Subregión dentro de la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe.
México, Centroamérica y el Caribe reúne actualmente 52 de las 132 instituciones miembros de ODUCAL, equivalentes al 39.4 % de su membresía, lo que la convierte en la Subregión más numerosa.
Su participación también destaca en los mecanismos de cooperación: de los 16 Mecanismos de Cooperación Institucional de ODUCAL, siete —43.8 %— son coordinados por universidades de esta Subregión.
La reunión se desarrolló bajo el horizonte de “La universidad católica y el futuro de América Latina. Humanismo cristiano, fidelidad creativa y reconstrucción del tejido social ante la crisis cultural y democrática contemporánea”, articulando tres grandes cuestiones: comprender el cambio de época, responder a los desafíos sociales y tecnológicos del presente y proyectar nuevas formas de cooperación universitaria.

Pensar la universidad ante el cambio de época
El nivel académico del encuentro quedó establecido desde la conferencia inaugural de Rodrigo Guerra López, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina y fundador del CISAV, quien presentó: “La universidad católica en el cambio de época: reconstruir humanidad en tiempos de fragmentación”.
Guerra López planteó la necesidad de preguntarse si la identidad católica ha sido verdaderamente asumida por las instituciones y si puede reconocerse en la manera en que investigan, enseñan, forman y dialogan con el mundo. Insistió especialmente en recuperar la búsqueda de la verdad como brújula de la vida universitaria y en comprender a la universidad como un espacio privilegiado de encuentro entre la Iglesia y la cultura contemporánea.
La reflexión continuó con el panel: “La evangelización del pensamiento: la universidad católica como generadora de cultura y diálogo público”, con la participación de Jorge Medina Delgadillo, rector de UPAEP; Pbro. Mario Ángel Flores, rector de la Universidad Católica Lumen Gentium; y Vilma Duke, de la Universidad Católica de El Salvador.
El segundo panel del día: “Fe, razón y cultura: la integración del saber como misión universitaria”, reunió al Pbro. Francisco Ramírez Yáñez, rector del Sistema UNIVA y presidente de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC); Pbro. Francisco Javier Alonso Arroyo, de la Universidad Cristóbal Colón; y Pbro. Filiberto Cruz Reyes, capellán y asesor espiritual del CISAV.
Las intervenciones coincidieron en que la identidad católica no puede reducirse a la inclusión de contenidos religiosos en los programas académicos, sino que debe expresarse en una forma integral de comprender el conocimiento, la persona, la cultura y la responsabilidad de la universidad ante la sociedad.

Inteligencia Artificial, dignidad humana y construcción del bien común
La segunda jornada trasladó la discusión hacia algunos de los grandes desafíos sociales contemporáneos: el Dr. Habib Chamoun abrió el día con la conferencia “Construir para trascender: diálogo, acuerdos y bien común en sociedades fragmentadas”, abordando la necesidad de recuperar la capacidad de diálogo y construcción de acuerdos en sociedades caracterizadas por diferencias culturales, generacionales y sociales cada vez más profundas.
Uno de los momentos de mayor interés académico fue el panel “Inteligencia Artificial, tecnología y dignidad humana: desafíos para la educación superior católica”, integrado por el Pbro. Alberto Carrara, L.C., decano de la Facultad de Filosofía del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum; Yasmany Ibaldo Pérez Marañón, presidente del Instituto de Estudios Eclesiásticos Padre Félix Varela de La Habana; y Rebeca Jacqueline Murillo Ruiz, responsable del ObservatORI de ODUCAL.
El panel insistió en que el reto no consiste únicamente en aprender a utilizar la inteligencia artificial, sino en preservar y cultivar capacidades específicamente humanas como la atención, la memoria, el pensamiento crítico, el juicio, la responsabilidad y la relación interpersonal.
La participación del Pbro. Alberto Carrara ayudó a situar el debate desde la dignidad humana y el bien común, mientras que la presencia de Yasmany Pérez incorporó al diálogo regional la experiencia académica y eclesial de Cuba.
La segunda jornada concluyó académicamente con el panel “Universidad católica y democracia: formar ciudadanía en sociedades polarizadas”, en el que participaron José A. Frontera Agenjo, presidente de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico; Pablo Castellanos López, presidente del Consejo de Gobierno del CISAV e investigador de su División de Filosofía; y Pbro. Alexis Rodríguez Vargas, secretario ejecutivo de la Subregión México, Centroamérica y el Caribe de ODUCAL y vicerrector de Relaciones Internacionales y Desarrollo Institucional de la Universidad Católica de Costa Rica.
El diálogo permitió reconocer a la universidad como un posible laboratorio de vida democrática, capaz de formar personas que aprendan a escuchar, argumentar, convivir con la diferencia y participar responsablemente en la construcción del bien común.

Cooperar también significa acompañar
Uno de los consensos más importantes fue que la cooperación regional no puede limitarse a convenios o movilidad académica. Debe también permitir que las instituciones con mayores capacidades acompañen a aquellas que desarrollan su misión en contextos especialmente complejos, como ocurre en Haití, Cuba y Nicaragua.
Compartir profesores, formación, investigación, internacionalización y recursos académicos puede convertir la cooperación en una expresión concreta de solidaridad, subsidiariedad y comunión universitaria.
La reunión contó asimismo con la presencia de Gregory Rial, secretario del Presidente de ODUCAL, en representación de la Presidencia de la Organización, y con un mensaje del P. Anderson Antonio Pedroso, S.J., presidente de ODUCAL y rector de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, quien subrayó la importancia de continuar fortaleciendo la comunión y cooperación entre las universidades católicas de América Latina y el Caribe.
También acompañaron el encuentro Mons. Mario de Gasperín Gasperín y Mons. Fidencio López Plaza, ambos obispos eméritos de Querétaro, haciendo visible la cercanía de la Iglesia con la reflexión universitaria y con la responsabilidad cultural de la educación superior católica.

Del encuentro a una agenda regional
La última jornada estuvo orientada hacia el futuro. En la conferencia magistral: “Nuevos mapas de esperanza: discernir el porvenir desde una fidelidad creativa”, Mons. Francisco Javier Acero invitó a recuperar la dimensión social de la universidad y a pensarla como una casa de reflexión, comunión y reconciliación.
El panel final, “Horizontes para la misión universitaria: identidad católica, cooperación regional y presencia cultural”, reunió a Fernando Felipe Sánchez Campos, vicepresidente Titular de la Subregión México, Centroamérica y el Caribe de ODUCAL y rector de la Universidad Católica de Costa Rica; Jimena Hernández López, directora Ejecutiva del CISAV; y Alicia Moreta.
Las intervenciones coincidieron en que la siguiente etapa debe traducir la cooperación regional en una agenda concreta de trabajo, capaz de aprovechar las fortalezas de una Subregión particularmente amplia y activa.
Desde la experiencia del CISAV, Jimena Hernández planteó la necesidad de avanzar hacia una cooperación también intelectual y cultural: universidades capaces de leer juntas la realidad, producir pensamiento pertinente y convertir ese conocimiento en respuestas con incidencia social.
El CISAV, además de fungir como institución anfitriona, tuvo un papel articulador en la construcción académica del encuentro, vinculando la identidad y misión de la universidad católica con desafíos concretos como la inteligencia artificial, la democracia, el diálogo público, la dignidad humana y la cooperación regional.
Como expresión de continuidad, se anunció que la próxima Reunión de la Subregión México, Centroamérica y el Caribe se realizará en agosto de 2027 en Puerto Rico, con la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico como anfitriona.
La Reunión Subregional ODUCAL 2026 concluyó así con una convicción compartida: la fuerza de la Subregión no se encuentra solamente en ser la más numerosa de ODUCAL, sino en su capacidad de transformar esa diversidad de instituciones, países y experiencias en una comunidad universitaria más cercana, solidaria y capaz de construir conjuntamente nuevos mapas de esperanza para América Latina y el Caribe.



