Monseñor José Guadalupe Torres Campos tomó posesión como el tercer obispo de la Diócesis de Ecatepec, en una celebración Eucarística en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús
Fotografía: Leandro Medina
Monseñor José Guadalupe Torres Campos tomó posesión como el tercer obispo de la Diócesis de Ecatepec, en una celebración Eucarística en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús, a la que asistió el Nuncio Apostólico en México, Mons. Joseph Spiteri.
Previo a la Misa en la que estuvieron presentes fieles, autoridades civiles y obispos, Mons. José Guadalupe Torres ofreció una conferencia de prensa en la que agradeció la cobertura de su nombramiento y pidió que continúen ejerciendo un periodismo responsable que promueva la paz, la justicia, la libertad y la solidaridad.
“Una misión de pastorear con amor”
Mons. José Guadalupe Torres Campos declaró que su llegada a Ecatepec representa “una misión” y el compromiso de continuar el trabajo realizado por sus antecesores, los obispos Óscar Roberto Domínguez Couttolenc y Onésimo Cepeda Silva.
Afirmó que buscará ejercer un ministerio basado en el amor, la cercanía y el acompañamiento de los fieles como “padre y pastor”. Su llegada a Ecatepec “significa una misión que Dios me confía. La misión de pastorear con amor y cercanía a esta diócesis”, agregó.
Construcción de la paz
La construcción de la paz será uno de los ejes de su ministerio episcopal en Ecatepec, dijo, apegada a la estructura de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) con la Comisión Episcopal de Pastoral Social en su Dimensión de Fe y Compromiso Social.
De esta forma adelantó que la diócesis fortalecerá su trabajo en justicia y paz, con la escucha a las víctimas, atención al sufrimiento y las jornadas por la paz.
Ante ello llamó a la unidad de todos los sectores, pues considera que la construcción de la paz no corresponde únicamente a la Iglesia, sino que requiere la participación conjunta del gobierno, la sociedad civil, empresarios y ciudadanía.
“Todos tenemos que unirnos en esta tarea de construir la paz”, expresó Monseñor José Guadalupe Torres Campos ante los principales problemas que enfrenta la sociedad.
Mencionó que México vive una realidad marcada por la violencia, la pobreza, la polarización, la indiferencia, el desánimo y la falta de oportunidades, desafíos ante los cuales la Iglesia buscará responder pastoralmente.
Aunado a esta gran labor también destacó el papel social de la Iglesia al recordar que la fe impulsa el servicio a enfermos, migrantes, víctimas de la violencia, personas desaparecidas, privados de la libertad y quienes viven en condiciones de pobreza o necesidad.
Neutralidad rumbo a las elecciones
Sobre el papel de la Iglesia en las próximas elecciones, con un proceso electoral que arranca en septiembre, el Obispo de Ecatepec indicó que la Iglesia mantendrá neutralidad política y que su papel será formar la conciencia de los ciudadanos para que voten libremente, con responsabilidad y conforme a sus valores.
En torno al tema, Mons. José Guadalupe Torres Campos dejó en claro que los ministros deben orientar y formar la conciencia de los fieles con respeto, sin favorecer opciones políticas: “La Iglesia no favorece a ninguno; simplemente forma la conciencia”, acotó.
Un mensaje de esperanza
Al término de su encuentro con medios de comunicación, el Obispo invitó a los habitantes de Ecatepec a mantener la esperanza y los exhortó a trabajar unidos, ver lo positivo y confiar en Dios y en la Virgen de Guadalupe: “Seamos una diócesis echada adelante, trabajando unidos. Hay una luz, está Dios, está Cristo, está la Virgen que nos acompaña”.


