Más de 250 agentes de pastoral, educadores, académicos y representantes de la sociedad civil participaron en Veracruz en un encuentro para fortalecer la tarea educativa y cultural de la Iglesia, con especial atención a la dignidad humana, la Inteligencia Artificial (IA) y el acompañamiento a las familias
Boca del Río, Veracruz. 23 de septiembre de 2026 (Red Católica).— La Iglesia católica en México presentó cuatro herramientas para fortalecer su tarea educativa y cultural frente a los cambios sociales y tecnológicos, con un horizonte común: mantener a la persona y su dignidad en el centro de la educación.
El encuentro, denominado “Iluminemos y actualicemos juntos nuestra tarea cultural y educativa”, se realizó el 3 de septiembre en el Auditorio Fernando Gutiérrez Barrios, en Boca del Río.
Fue organizado por la Diócesis de Veracruz y la Dimensión para la Cultura y la Educación de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), y reunió a más de 250 participantes entre obispos, sacerdotes, religiosos, laicos, directivos, rectores, académicos, docentes y representantes de la sociedad civil.
La jornada estuvo articulada en torno a cuatro instrumentos: la Carta Apostólica Diseñar Nuevos Mapas de Esperanza; la Encíclica Social Magnífica Humanitas; la Colección de Documentos del Magisterio de la Iglesia en materia de Cultura, Educación y Deporte; y los Nuevos Talleres de Educación para Padres de Familia.

Educación centrada en la persona y su dignidad
Educar es más que desarrollar competencias
Mons. Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, obispo emérito de Veracruz, y el Pbro. Dr. Carlos Sandoval Rangel, secretario ejecutivo de la Dimensión, presentaron la Carta Apostólica Diseñar Nuevos Mapas de Esperanza, escrita por el Papa León XIV con motivo del 60 aniversario de la declaración conciliar Gravissimum Educationis.
Mons. Gallardo destacó una visión integral de la persona —en sus dimensiones espiritual, intelectual, afectiva, social y corporal— frente al riesgo de reducir la educación a un “perfil de competencias”. También recordó el papel de la familia como “primera escuela de humanidad”.
El padre Sandoval señaló tres puntos de partida para el educador: la fidelidad a la verdad, la generación de signos de esperanza y la necesidad de recuperar el significado del ser humano. La educación, señaló, debe medirse también en dignidad, justicia y bien común, no solamente en eficiencia.
Inteligencia Artificial (IA) y dignidad humana
¿Qué tan humana queremos que sea nuestra sociedad?
Uno de los temas centrales de la jornada fue el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA). Mons. Carlos Briseño Arch, obispo de Veracruz, y el Pbro. Dr. Guillermo Arturo Ramírez, responsable de la Pastoral de Educación y Cultura de la diócesis, abordaron la Encíclica Magnífica Humanitas, dedicada a la dignidad humana frente al desarrollo de la IA.
Mons. Briseño señaló que, desde la perspectiva cristiana, el valor de una persona no depende de lo que produce, de su eficiencia ni del lugar que ocupa en la sociedad.
Enmarcó esta reflexión en principios de la Doctrina Social de la Iglesia como el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad, la justicia social y el desarrollo humano integral.
Tecnología al servicio de la cohesión social
El padre Guillermo Ramírez trasladó estos principios al ámbito digital. Planteó que la tecnología debe favorecer la cohesión social y no la polarización; que los datos y la infraestructura digital sirvan a toda la familia humana; que las decisiones tecnológicas respeten la libertad de comunidades, escuelas y familias; y que se prevengan nuevas formas de exclusión digital.
La pregunta de fondo, planteó, no es únicamente qué tan inteligentes pueden llegar a ser las máquinas, sino “qué tan humana queremos que sea nuestra sociedad”.

Seis décadas de documentos sobre educación y cultura
Una colección de más de mil páginas
Durante el encuentro también fue presentada la Colección de Documentos del Magisterio de la Iglesia en materia de Cultura, Educación y Deporte, un instrumento de consulta que reúne más de mil páginas y sistematiza 60 años de documentos de la Santa Sede, el CELAM y las Conferencias Episcopales de España y México.
La colección contiene 306 documentos y un índice temático con más de mil términos. Entre sus ejes se encuentran la formación integral, los derechos y deberes de padres, Iglesia y Estado, la identidad y misión de la escuela católica, la relación entre fe, cultura y ciencia, y el compromiso con las personas más vulnerables.
Nuevos Talleres de Educación para Padres de Familia
Acompañar a las familias en la tarea de educar
La cuarta herramienta presentada fueron los Nuevos Talleres de Educación para Padres de Familia, un itinerario de once sesiones diseñado para acompañar a madres, padres, tutores y responsables del cuidado de niños, adolescentes y jóvenes.
La propuesta parte de la experiencia de las familias y busca generar espacios de encuentro y diálogo. Su metodología gira en torno a cinco preguntas: ¿qué es educar?, ¿a quién se educa?, ¿cómo se educa?, ¿para qué se educa? y ¿en qué realidad se educa?
Los talleres cuentan además con una plataforma digital que permite acompañar, evaluar y dar seguimiento a cada experiencia. Como parte de su preparación se han realizado procesos de formación en los que han participado agentes de distintas diócesis y organizaciones de la sociedad civil.

La persona, centro del camino educativo
Cinco orientaciones para la tarea educativa
El encuentro concluyó con un mensaje de Mons. Alfonso Cortés, arzobispo emérito de León y responsable de la Dimensión para la Cultura y la Educación de la CEM, leído en su representación por Vicente Segú Marcos, presidente de la Fundación Incluyendo México.
Mons. Cortés propuso cinco orientaciones: custodiar la “magnífica humanidad” ante el cambio de época; responder desde el Evangelio a las crisis antropológica, ética y cultural; no separar lo social de lo educativo; asumir la sinodalidad como forma de caminar juntos; y “desarmar las palabras, las actitudes y los gestos” para acoger con misericordia a quienes viven cotidianamente la tarea de educar.
Después de poco más de tres horas de actividades, las cuatro propuestas dejaron un mismo horizonte para la pastoral educativa y cultural: que la persona siga siendo el centro, fundamento y fin de todo camino evangelizador y educativo.
Consulta aquí la nota informativa del encuentro «Iluminemos y actualicemos juntos nuestra tarea cultural y educativa»:


