México no podrá construir la paz mientras miles de familias sigan buscando a sus seres queridos, expone la Conferencia del Episcopado Mexicano a través de una serie de iniciativas y recursos de acompañamiento a las familias buscadoras
Por: Filiberto Monter Santiago
Fotografía: Arquidiócesis de México
Este 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo pública una serie de recursos para sumarse a la exigencia de las familias buscadoras ante la tragedia de la desaparición de miles de personas y el sufrimiento de sus familias: “México necesita salir al encuentro: de quienes buscan; de quienes sufren; de quienes tienen responsabilidades públicas”.
“¿Dónde están?” es la pregunta que se ha convertido en una de las expresiones más dolorosas de la crisis de violencia en México, con 133 mil 915 personas reportadas como desaparecidas y 72 mil restos humanos sin identificar hasta mayo de este año.

Que la búsqueda de quienes faltan nos encuentre
“Pero detrás de cada número hay un nombre. Detrás de cada nombre hay una historia. Y detrás de cada historia hay una familia que espera”, refiere la CEM en un video con duración de 3 minutos, en el que se hace memoria de quienes faltan, en el que se exige a las autoridades cumplir con su responsabilidad y se convoca a la sociedad no permanecer indiferente.
“Santa María de Guadalupe, Madre de todos los mexicanos, ruega por quienes faltan, ruega por quienes buscan, ruega por nuestras familias y ruega por México”, se lee en el posteo en las redes sociales.
Arquidiócesis de México se encuentra con madres buscadoras
En torno al Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, la Arquidiócesis de México sostuvo un encuentro con madres buscadoras, encabezado por Mons. Francisco Javier Acero Pérez, en el que se anunció la instalación de buzones de paz en más parroquias y templos.
“Con la instalación de los Buzones de Paz en las parroquias, se busca obtener información de forma anónima y segura que pueda contribuir a la búsqueda de personas desaparecidas. La meta es que todas las parroquias de la Arquidiócesis cuenten con un buzón y se conviertan en espacios de escucha y posibles fuentes de información para las familias”, informó la Arquidiócesis de México tras el encuentro.
Los buzones de paz
A través de un comunicado firmado por el cardenal Carlos Aguiar Retes, se amplió la convocatoria para la colocación de más buzones de paz en parroquias y templos de la Arquidiócesis de México, como parte de una experiencia que desde hace tiempo se desarrolla como medida de apoyo a las familias buscadoras
“Desde la Iglesia, a través de estos buzones, ofreceremos un medio para que quien conozca alguna información, que facilite localizar a una persona desaparecida, la comparta de manera anónima y segura. Esta experiencia se ha llevado a cabo desde hace tiempo en algunas parroquias de nuestra Arquidiócesis y en otras diócesis del país, y ha dado frutos concretos al permitir obtener información, que difícilmente habría llegado por otros medios, contribuya a la búsqueda de personas desaparecidas”, dicta el comunicado.

¿Qué es un buzón de paz?
La Arquidiócesis de México también facilitó un instructivo para la instalación y funcionamiento de los buzones de paz, para que más parroquias de todo el país se sumen a la iniciativa en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
El Buzón de Paz es una iniciativa de la Arquidiócesis Primada de México para colaborar con las familias buscadoras, ofreciendo en las parroquias un medio anónimo y seguro para que cualquier persona pueda compartir información que pudiera contribuir a conocer el paradero o la situación de una persona desaparecida.
La parroquia ofrece el espacio y resguarda físicamente el buzón, pero no abre, consulta ni procesa la información depositada. Su recolección y canalización se realizará mediante el procedimiento establecido por la Arquidiócesis.
Como parte de su preparación, cada parroquia deberá disponer de una caja que funcionará como Buzón de Paz. El buzón deberá ser de material resistente, preferentemente madera o plástico; no ser transparente, para proteger la confidencialidad de su contenido; contar con una ranura que permita introducir sobres cerrados; y poder cerrarse de manera segura mediante llave o candado; asimismo, deberá identificarse claramente como “Buzón de Paz”.
La información depositada debe contribuir a localizar a una persona desaparecida o conocer su situación, deberá colocarse dentro de un sobre cerrado. La entrega es anónima. No es necesario escribir el nombre, teléfono, dirección o dato que permita identificar a quien proporciona la información.
Para proteger la confidencialidad y seguridad de la información depositada en los Buzones de Paz, deberá observarse un estricto procedimiento. El buzón deberá permanecer cerrado con llave o candado en todo momento.
Una vez instalado el Buzón de Paz, la parroquia deberá notificarlo a un correo proporcionado por la Arquidiócesis de México: justiciaypaz@arquidiocesismexico.org, para que la Comisión de Justicia y Paz, perteneciente a la Vicaría de Laicos en el Mundo, la incorpore al listado de parroquias que ofrecen esta herramienta anónima.
Ante cualquier anomalía, en caso de que el buzón presente señales de haber sido manipulado, no deberá abrirse ni revisarse su contenido hasta recibir indicaciones.
Conoce aquí el instructivo completo:
Llamado a acoger a las familias buscadoras
Fue el pasado 23 de agosto cuando el Diálogo Nacional por la Paz convocó a acoger a las familias buscadoras, en un comunicado dirigido a los líderes religiosos del país, para “poner a las víctimas de la violencia en el centro de nuestro caminar”.
Entre las cuatro iniciativas respaldadas por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se encuentra la colocación de buzones de paz en las instalaciones de las iglesias, así como ponerle rostro y nombre a la personas desaparecidas y sumarse mediante la apertura de espacios en Misas y la ayuda en la búsqueda de las víctimas.


