Tuesday, March 31, 2026

Más de 300 agentes pastorales participan en el Primer Encuentro Nacional para la implementación de la sinodalidad

Comparte

Ciudad de México, 3 de febrero de 2026.— Un total de 334 agentes pastorales —sacerdotes, integrantes de la vida consagrada y laicos— participaron en el Primer Encuentro Nacional de Equipos Diocesanos para la Implementación del Proceso Sinodal, realizado de manera virtual y convocado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

El encuentro fue encabezado por Mons. Héctor Mario Pérez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México y secretario general de la CEM, y se consolidó como un espacio de comunión, formación y discernimiento para avanzar de manera corresponsable en la fase de implementación del camino sinodal en las Iglesias locales.

Un espacio para caminar juntos como Iglesia

Desde la apertura se subrayó que el encuentro tuvo como finalidad fortalecer la comunión entre diócesis y reconocer que el camino sinodal no se recorre en solitario. Fue un espacio para encontrarse, compartir el proceso ya dialogado con obispos y vicarios de pastoral, e integrar a los equipos diocesanos y a los institutos religiosos en una misma ruta de acompañamiento.

Oración y escucha de la Palabra, fundamento del proceso

La jornada inició con un momento de oración y la proclamación del Evangelio según san Marcos, desde el cual se recordó que la sinodalidad es un proceso que exige constancia, conversión y apertura a la acción del Espíritu Santo.

¿Qué es y qué no es la sinodalidad?

En su mensaje, Mons. Héctor Mario Pérez aclaró que la sinodalidad no es una moda ni un añadido pastoral, sino una convicción eclesial: el Pueblo de Dios, ungido por el Espíritu, camina unido en una misión evangelizadora.

La triple escucha y el discernimiento

Subrayó que el corazón del proceso es la triple escucha —a la Palabra de Dios, a la realidad y a la comunidad—, de la cual brota el discernimiento que conduce a decisiones responsables y a una obediencia confiada a la acción del Espíritu.

El papel de los equipos sinodales diocesanos

Uno de los momentos centrales fue la reflexión sobre el ser y el quehacer de los equipos sinodales diocesanos, destacando que su misión no es sustituir estructuras existentes, sino animar, articular y acompañar los procesos de escucha y corresponsabilidad en las Iglesias locales, promoviendo una auténtica cultura sinodal.

Herramientas y subsidios para la implementación del proceso

Durante el encuentro se presentaron herramientas pastorales y subsidios diseñados para acompañar la fase de implementación del proceso sinodal en México. Entre ellos, se dio a conocer el Subsidio para la Implementación del Proceso Sinodal (2025–2028), que ofrece orientaciones prácticas, criterios metodológicos y apoyos formativos para los equipos diocesanos.

Asimismo, un itinerario de acompañamiento que contempla espacios formativos y talleres mensuales, con el objetivo de fortalecer la vivencia de la sinodalidad en la pastoral ordinaria y en los procesos de discernimiento comunitario.

Un compromiso renovado con la misión en México

El encuentro concluyó con un llamado a renovar la misión de la Iglesia en México, especialmente en contextos marcados por la violencia, la fragmentación social y los desafíos que enfrentan adolescentes y jóvenes. La sinodalidad —se afirmó— es el camino para escuchar a Dios comunidad por comunidad y responder juntos, con esperanza, corresponsabilidad y espíritu misionero, a los signos de nuestro tiempo.

En esta sección