El arzobispo estadounidense llevó la predicación católica a la radio y la televisión cuando estos medios comenzaban a transformar la cultura de masas; su beatificación se celebrará en St. Louis, Missouri, y estará presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle
Fotografía: OMPE
La Iglesia católica se prepara para la beatificación de Fulton J. Sheen, una de las figuras más reconocidas de la comunicación católica del siglo XX y un evangelizador que encontró en la radio y la televisión nuevos espacios para hablar de Dios a millones de personas.
La Misa de beatificación se celebrará el jueves 24 de septiembre, a las 2:00 de la tarde (hora central de Estados Unidos), en The Dome at America’s Center, en St. Louis, Missouri. La celebración será presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle, como representante pontificio.
El anuncio adquiere una dimensión particular por el legado de Sheen: décadas antes de internet, las redes sociales y las actuales plataformas digitales, comprendió que los nuevos medios podían convertirse en espacios para comunicar la fe y dialogar con la cultura.
De los púlpitos a la radio y la televisión
La trayectoria de Sheen en los medios comenzó tempranamente. En 1926, cuando todavía era sacerdote, habló por primera vez en radio mediante una serie de predicaciones cuaresmales dominicales en una estación de Nueva York. Cuatro años después participó por primera vez en The Catholic Hour, transmitido por NBC.
Su incursión en la televisión también tuvo carácter pionero. El 24 de marzo de 1940, Domingo de Pascua, apareció en The Spiritual Symbolism of Television, presentado por la Universidad Católica de América como el primer programa católico de televisión; Sería a partir de 1952 cuando su rostro y su manera de comunicar alcanzaron una audiencia masiva.
Ese año comenzó Life Is Worth Living —La vida vale la pena—, un programa semanal en el que abordaba cuestiones religiosas, morales, filosóficas, sociales y políticas con un formato extraordinariamente sencillo: Sheen frente a las cámaras, acompañado frecuentemente de un pizarrón.
La emisión llegó a transmitirse en 169 estaciones locales y alcanzó audiencias de hasta 10 millones de espectadores por semana, de acuerdo con la Universidad Católica de América. Su trabajo le valió además un premio Emmy como personalidad televisiva sobresaliente por la temporada de 1952.

Un comunicador católico en el debate público
La importancia de Sheen no radicó únicamente en utilizar tecnologías novedosas. Su aportación estuvo en comprender el lenguaje de esos medios y emplearlos para introducir temas religiosos, filosóficos y morales en la conversación pública.
La Universidad Católica de América considera que su presencia radiofónica y televisiva contribuyó a incorporar a los católicos estadounidenses al diálogo nacional sobre asuntos religiosos y políticos en una época en que su presencia pública todavía encontraba importantes barreras.
De ahí que su figura haya sido considerada precursora de lo que décadas, después sería denominado nueva evangelización: anunciar el Evangelio utilizando los lenguajes y espacios culturales de cada época.
Su experiencia conserva actualidad para la comunicación de la Iglesia: Sheen no se limitó a trasladar una predicación tradicional frente a una cámara, sino que desarrolló una forma de comunicar capaz de combinar teología, filosofía, cultura y acontecimientos de su tiempo.
La comunicación como instrumento de evangelización
El obispo Louis Tylka, de la Diócesis de Peoria, destacó al anunciar la beatificación que la predicación, la enseñanza y el testimonio personal de Sheen llevaron la luz de la fe a millones de personas y fomentaron una especial devoción a la Eucaristía y a la Virgen María.
Peoria ocupa un lugar central en su historia: allí nació Sheen, fue ordenado sacerdote y desarrolló su primer ministerio sacerdotal. Por ello, además de la celebración principal en St. Louis, se han programado distintas actividades en Peoria relacionadas con su beatificación.
La jornada del 24 de septiembre comenzará varias horas antes de la Misa. The Dome abrirá sus puertas a las 08:00 de la mañana y habrá espacios para la reconciliación sacramental, adoración eucarística y actividades relacionadas con distintos apostolados católicos. La procesión previa a la celebración está prevista alrededor de la 1:30 de la tarde.
De evangelizador mediático a beato
La beatificación representa un nuevo paso en una causa que ha recorrido varias décadas. Sheen fue declarado Venerable en 2012, después del reconocimiento de sus virtudes heroicas, y en 2019 el Papa Francisco autorizó el decreto sobre un milagro atribuido a su intercesión, requisito que abrió el camino para su beatificación.
Después de la celebración del 24 de septiembre podrá ser llamado Beato Fulton J. Sheen.
La fecha tiene también un significado mariano. El 24 de septiembre se celebra a Nuestra Señora de la Merced, mientras que el anuncio de su beatificación fue realizado el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación. La Fundación Fulton Sheen recuerda que el arzobispo manifestó durante su vida una profunda devoción a la Virgen María.

Un mensaje para la evangelización en la era digital
La beatificación de Fulton Sheen ocurre en un escenario comunicativo muy distinto al que él conoció. La radio y la televisión conviven hoy con redes sociales, plataformas de video, podcasts, transmisiones en vivo e inteligencia artificial.
Sin embargo, su experiencia plantea una pregunta que conserva vigencia para la Iglesia: ¿cómo habitar los nuevos medios sin perder la profundidad del mensaje?
Sheen encontró una respuesta desde mediados del siglo XX: conocer el medio, comprender a la audiencia y utilizar los lenguajes contemporáneos sin reducir el contenido de la fe.
Por ello, su beatificación no sólo recupera la memoria de un reconocido predicador estadounidense, también coloca nuevamente ante comunicadores, periodistas, evangelizadores y creadores digitales la figura de un obispo que entendió tempranamente que los medios emergentes podían convertirse en espacios de encuentro entre fe, razón, cultura y sociedad.
Casi un siglo después de aquellas primeras predicaciones radiofónicas de 1926, la Iglesia llevará a los altares a uno de los hombres que se atrevió a anunciar el Evangelio desde los medios que estaban transformando al mundo.
Más información en: https://www.celebratesheen.com/ y https://www.cdop.org/sheen



