La joven mexicana asume su nombramiento como coordinadora de la Pastoral Juvenil Latinoamericana, como un servicio de articulación, comunión y escucha
Fotografía: Pastoral Juvenil Latinoamericana / DEMPAJ
Bogotá, Colombia. 30 de octubre de 2026 (Red Católica).- Para María Teresa Ramos Cadenas su nombramiento como coordinadora de la Pastoral Juvenil Latinoamericana (PJL) no representa un cargo de poder, sino de servicio con los jóvenes y adolescentes que buscan a Cristo.
En entrevista para Red Católica, la joven mexicana originaria de la Diócesis de Saltillo platicó sobre la responsabilidad que asume en la región latinoamericana y reflexionó sobre el acompañamiento que la Iglesia brinda a los jóvenes.

La sinodalidad como forma de trabajo
Con su nombramiento, Tere Ramos asume la responsabilidad de articular los esfuerzos del equipo latinoamericano en la Pastoral Juvenil, acompañar los sueños compartidos y dar voz al trabajo conjunto.
La secretaria ejecutiva de la Dimensión Episcopal Mexicana para Adolescentes y Jóvenes (DEMPAJ) considera que su nueva responsabilidad no debe entenderse como la de un jefe que decide por todos, sino como un servicio que favorece la comunión y la participación.
“No se trata de un coordinador como un jefe que diga qué vamos a hacer, sino de articular lo que todo el equipo junto vayamos caminando”, compartió al relacionar esta responsabilidad con la sinodalidad que impulsa la Iglesia.

Discernimiento, comunión, pero también confrontación
Fue durante el Encuentro del Equipo Latinoamericano y Caribeño de Pastoral Juvenil (ELAPJ) que se realiza en Bogotá, Colombia, cuando Tere Ramos recibió su nombramiento, que, según aseguró, fue inesperado.
La joven mexicana explicó que no fue una decisión aislada, sino parte de un proceso de organización y discernimiento del Equipo Latinoamericano y Caribeño de Pastoral Juvenil.
Compartió que desde hace un año se desempeñaba como delegada de la región México-Centroamérica, responsabilidad que le permitió incorporarse al equipo continental y ahora asumir su rol como coordinadora latinoamericana.
Ramos Cadenas dijo que no esperaba necesariamente esta encomienda. La recibió con alegría, pero también con una profunda confrontación personal.
“Me siento feliz, pero muy confrontada, pero creo que es también una acción bien concreta de lo que hoy la Iglesia está pidiendo: la sinodalidad. Nos toca articular, hacer que se cumplan con todo el equipo esos sueños que hemos ido planteando”, explicó.
Una vocación orientada a los adolescentes y jóvenes
Teresa reconoce que su nuevo encargo representa un gran reto, especialmente por la responsabilidad espiritual que implica acompañar a las nuevas generaciones.
Afirma que su vocación está profundamente vinculada al trabajo con adolescentes y jóvenes, y que la experiencia pastoral ha marcado su propia vida.
Pero también advierte sobre el riesgo de convertir el servicio en una actividad monótona o rutinaria, olvidando el sentido evangelizador de la misión, pues de acuerdo con su visión el servicio pastoral exige renovar compromisos y mantener presente a quienes todavía no conocen a Dios.

Los desafíos de la Pastoral Juvenil
De acuerdo con lo informado por el portal web Noticias Diócesis de Saltillo (NDS), el camino pastoral de Tere Ramos comenzó en el grupo juvenil de la parroquia Señor de la Misericordia, en Saltillo, Coahuila.
Fue coordinadora vicarial, coordinadora diocesana de Pastoral Juvenil y delegada de la Provincia de Monterrey, experiencia que hoy le permite reflexionar y trabajar sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes en México y Latinoamérica.
Por ello identifica dos elementos fundamentales: la escucha auténtica de adolescentes y jóvenes, y el discernimiento para orientar las acciones pastorales.
Advierte que no basta con organizar eventos atractivos o multitudinarios, pues la Iglesia debe conocer las inquietudes, necesidades, sentimientos y experiencias de las nuevas generaciones, sobre todo para quienes llegan a la Iglesia y encuentran estructuras rígidas, poco abiertas o incapaces de ofrecerles espacios de acogida.
“Llegan a la Iglesia y no hay que ofrecerles. O se encuentran con una Iglesia muy rígida, una Iglesia que pareciera que no perdona”, sentenció.
El impulso del Papa a los jóvenes
Reunida en Colombia, Teresa Ramos ya percibe la alegría juvenil por recibir al Papa en Latinoamérica, y compartió la expectativa que existe en el Cono Sur a días del que León XIV visite Uruguay, Argentina y Perú.
“El ánimo está a tope, los nervios, la logística, pero sobre todo muchísima esperanza y alegría. Creo que para América Latina será una gran esperanza, un gran impulso de renovación de la fuerza de los jóvenes”.
Desde su nuevo encargo la joven mexicana ve este acontecimiento como una oportunidad de renovación y fortalecimiento para las juventudes latinoamericanas, previo a un evento de tal magnitud como la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizará en Seúl en 2027.
Para ello, la preparación debe incluir oración, formación y discernimiento, de manera que la experiencia no termine cuando los jóvenes regresen a sus países, en Latinoamérica o en Corea el próximo año.

Una invitación a confiar en el trabajo con adolescentes y jóvenes
Al final de la entrevista, María Teresa Ramos Cadenas compartió que tras conocerse su nombramiento recibió mensajes de felicitación desde México que le generaron alegría.
Agradeció a quienes han orado por ella y reconoció que la cercanía, la amistad y el acompañamiento de quienes integran la Pastoral Juvenil y la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) representan una fortaleza para los jóvenes que asumen responsabilidades eclesiales.
“Que como Iglesia sigamos confiando en el trabajo con los adolescentes y jóvenes y que podamos seguir impulsando esa construcción de la civilización del amor”, concluyó.
Mira aquí la entrevista completa:


