Tras el XV Congreso Nacional Juvenil Misionero, Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal destacó que los obispos fortalecen el acompañamiento a las nuevas generaciones mediante la cercanía, la formación y el impulso a la vocación misionera
Fotografía: CONAJUM
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) reafirmó que los jóvenes ocupan un lugar prioritario en la acción pastoral de la Iglesia y aseguró que los obispos mantienen un acompañamiento cercano mediante espacios de formación, misión y encuentro, como el XV Congreso Nacional Juvenil Misionero (CONAJUM), celebrado en San Luis Potosí.
Al hacer un balance del encuentro para Red Católica, Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general de la CEM, afirmó que el CONAJUM dejó un ambiente de alegría, fraternidad y entusiasmo, además de confirmar el compromiso del Episcopado Mexicano con las nuevas generaciones.
“Nosotros los obispos estamos comprometidos en acompañar al joven con tiempo dedicado a ellos”, expresó el también Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México. Añadió que este acompañamiento se realiza con sacerdotes preparados y con la presencia de los propios obispos en los espacios de formación y encuentro.
Durante el congreso participaron, entre otros, Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe, arzobispo de San Luis Potosí, y Mons. Fortunatus Nwachukwu, representante del Dicasterio para la Evangelización, quienes compartieron con miles de jóvenes momentos de oración, formación y misión.

La misión nace del encuentro con Cristo
Mons. Héctor Mario recordó que durante la CXX Asamblea Plenaria los obispos reflexionaron sobre la cultura vocacional como uno de los principales desafíos de la Iglesia en México. En ese contexto, señaló que todo joven vive una búsqueda de su vocación y que encuentros como el CONAJUM ayudan a descubrir con mayor claridad el proyecto que Dios tiene para cada persona.
“La misión nace del encuentro con Cristo”, subrayó al explicar que la vocación misionera no surge únicamente de una iniciativa personal, sino de la respuesta al llamado de Dios. Asimismo, invitó a los jóvenes a abrir el corazón a esa llamada, convencido de que allí encontrarán el verdadero sentido de su vida y podrán compartir con otros la experiencia del Evangelio.
Frente a los desafíos actuales, la Iglesia apuesta por el acompañamiento
El Secretario General de la CEM reconoció que muchos jóvenes enfrentan hoy situaciones marcadas por la influencia de las redes sociales, la violencia, las adicciones y la incertidumbre sobre su propia identidad. Sin embargo, destacó que miles de ellos siguen encontrando en la Iglesia un espacio de amistad, pertenencia y crecimiento, especialmente a través de los movimientos juveniles.
“Estamos felices de ver a tantos jóvenes participar”, afirmó al señalar que estos encuentros fortalecen su identidad, les ayudan a descubrir su propio valor y favorecen relaciones sanas con otros jóvenes.
Finalmente, exhortó a las nuevas generaciones a acercarse a Cristo, descubrir su vocación y asumir una misión al servicio de los demás: “Aquí está el camino, el verdadero camino de la felicidad”.
Para el Secretario General de la CEM, el reto ahora es mantener el acompañamiento a los jóvenes en sus comunidades y convertir el entusiasmo vivido durante el CONAJUM en un compromiso permanente de evangelización.



