Mons. Luis Martín Barraza Beltrán llamó a la sociedad a cuestionarse luego de los hechos ocurridos en la Escuela Secundaria General Número 13, donde murió la maestra Nedi Edit Nevárez González al intentar proteger a sus alumnos
Fotografía: Guadalupe – La Unión
Violencia en escuela de Torreón provoca llamado a la reflexión
Torreón, Coahuila. XX de octubre de 2026 (Red Católica).- El obispo de Torreón, Mons. Luis Martín Barraza Beltrán, expresó su consternación por los hechos de violencia registrados el pasado 1 de octubre en la Escuela Secundaria General Número 13 “Justo Sierra Méndez”, en Torreón, Coahuila.
En un mensaje fechado el 2 de octubre, manifestó sus condolencias y oraciones a la familia de la maestra Nedi Edit Nevárez González, quien perdió la vida al intentar defender a sus estudiantes. «Su testimonio será recordado siempre como alguien que dio la vida por salvar a otras personas, esa es la expresión más grande del amor».
El obispo expresó también su cercanía con las personas heridas, sus familias, la comunidad educativa y los familiares de los jóvenes involucrados.
La pregunta de Mons. Luis Martín Barraza Beltrán
“¿Qué estamos haciendo mal?”
Uno de los principales llamados del mensaje es a no reducir la tragedia a la búsqueda de culpables, sino a revisar las causas que permiten que la violencia penetre en la vida social y en los procesos de formación de las nuevas generaciones.
Mons. Luis Martín Barraza planteó preguntas directas: “¿Qué estamos haciendo mal? ¿Por dónde se nos está metiendo la violencia? ¿Qué hemos dejado de hacer para que el árbol que estamos cultivando produzca estos frutos? ¿Qué seres humanos estamos formando? ¿Qué valores estamos poniendo en su corazón?”.
Para el obispo, los hechos muestran que existe una herida más profunda en la sociedad y que no puede cargarse toda la responsabilidad de la descomposición social sobre los jóvenes.
La violencia exige una responsabilidad compartida
Familias, autoridades e instituciones también deben revisar su papel
Mons. Barraza Beltrán advirtió que ante tragedias de este tipo suele surgir el impulso de buscar culpables y deslindarse de responsabilidades.
Frente a ello, señaló que la construcción de una sociedad pacífica compromete a familias, instituciones, autoridades, comunidades educativas y a la sociedad en su conjunto. También pidió evitar cualquier aprovechamiento personal de la tragedia y recordó que las autoridades deberán asumir las responsabilidades que les correspondan ante los hechos.
La paz requiere condiciones para una vida digna
El obispo pide romper la espiral de violencia
Mons. Luis Martín señaló que estos acontecimientos no deben interpretarse como un castigo de Dios. Invitó, en cambio, a mirar a Cristo crucificado y a reconocer en el perdón un camino para romper la espiral de violencia.
“La paz se ve atropellada no solo por las armas, sino por la falta de condiciones para una vida digna, justa, auténtica y plena”, afirmó.
Finalmente, pidió que la sociedad no permanezca como espectadora pasiva ante este tipo de acontecimientos, sino que transforme la consternación en responsabilidad y esperanza.
El mensaje concluye con un llamado a trabajar por “una humanidad nueva, libre de todas las esclavitudes y ataduras que enlutan nuestra humanidad”.


Comunidad parroquial pide paz para escuelas y familias tras muerte de maestra en Torreón
La comunidad parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe, en el Ejido La Unión, se sumó a las expresiones de oración y solidaridad después de los hechos ocurridos en la Escuela Secundaria General Número 13 “Justo Sierra Méndez”.
La parroquia pidió especialmente por la paz en las escuelas, las calles y las familias, y encomendó a Dios a la maestra Nedi Edith Nevárez González, quien perdió la vida al intentar proteger a sus alumnos.
“Nos unimos como Iglesia parroquial para pedir a Dios, por intercesión de María de Guadalupe, por nuestra paz en escuelas, en las calles y en nuestras familias”, expresó la comunidad.
El llamado incluyó también una petición por los jóvenes y por los maestros, para que encuentren fortaleza y serenidad ante lo ocurrido.

Misa por la maestra Nedi Edith Nevárez
Como parte de estas acciones, se celebró una Misa de cuerpo presente por la maestra Nedi Edith Nevárez González, en un gesto de acompañamiento a su familia y a la comunidad escolar.
La parroquia destacó el valor de la oración como espacio para pedir consuelo, paz y fortaleza ante una tragedia que ha impactado a estudiantes, docentes y familias.

Marcha por la paz reúne a comunidad parroquial y educativa
La comunidad parroquial convocó también a una Marcha por la Paz en honor a la maestra y en solidaridad con los alumnos y profesores de la Secundaria General Número 13. La convocatoria buscó expresar públicamente el deseo de paz y acompañar a quienes han resultado afectados por los hechos de violencia.
La parroquia insistió en mantener la oración como una respuesta comunitaria: “Oremos, oremos y acerquémonos más a Dios”.
Agradecimiento a autoridades por acompañamiento
La comunidad agradeció además a las autoridades policiales y de vialidad por el apoyo brindado durante las actividades realizadas.
El llamado de la parroquia se suma así a las expresiones de solidaridad de la Iglesia local, con énfasis en la oración, el acompañamiento a las víctimas y la construcción de la paz desde las familias, las escuelas y la comunidad.

Mira la galería completa de la Marcha por la Paz en Torreón: https://www.facebook.com/share/p/1FE32vexeM/?mibextid=wwXIfr


