martes, octubre 6, 2026

Mons. Ramón Castro: la verdadera libertad es servir y amar

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En un nuevo capítulo de “Testigos del Reino”, el presidente del Episcopado Mexicano presenta el testimonio de san Luis Batis Sáinz y sus compañeros mártires de Chalchihuites, como ejemplo de una libertad que se expresa en el servicio, la entrega y el amor

Fotografía: Especial

Ciudad de México. 03 de octubre de 2026 (Red Católica).- “Ser libre es uno de los anhelos más profundos del ser humano, pero ¿qué significa realmente ser libres?”. Con esta pregunta, Mons. Ramón Castro Castro introduce el nuevo capítulo de “Testigos del Reino”, titulado “Libertad para servir, libertad para amar. San Luis Batis Sáinz y compañeros mártires de Chalchihuites”.

En su reflexión señala que la verdadera libertad no consiste simplemente en poder elegir cualquier cosa, sino en reconocer el bien y optar por él. Desde la perspectiva cristiana, explica, Cristo no libera a la persona para hacer lo que quiera, sino para amar. “La libertad cristiana es libertad para servir, para entregarnos y para hacer el bien”, afirma.

La libertad interior necesita libertad religiosa

Mons. Ramón Castro señala que esta libertad interior necesita también una dimensión exterior: la libertad religiosa entendida como el derecho de toda persona a buscar la verdad, profesar su fe y vivirla sin coacción.

Entre esos testimonios presenta al padre san Luis Batis Sáinz y a tres laicos: san Manuel Morales, san David Roldán y san Salvador Lara.

“Hasta el cielo”

Uno de los momentos centrales de la reflexión es el relato de la detención de Manuel Morales. De acuerdo con Mons. Castro Castro, Morales pudo haber salvado su vida.

“Un sacerdote y un laico entregaban mutuamente la vida. Esa es la libertad cristiana llevada a su plenitud: ser tan libres interiormente que nada pueda obligarnos a abandonar el amor”, expresa el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

Custodiar la libertad de la conciencia

La reflexión advierte sobre nuevas formas que pueden condicionar la libertad de las personas, entre ellas la manipulación de la información, los algoritmos que capturan la atención, la reducción de la persona a un perfil y las relaciones sustituidas por pantallas.

Ante este escenario, Mons. Ramón Castro invita a custodiar la libertad de la conciencia, educar a los hijos para pensar, discernir y amar, así como defender pacíficamente la libertad religiosa y la libertad interior.

El capítulo concluye con una oración a Santa María de Guadalupe, para aprender de san Luis Batis y sus compañeros a ser “libres para servir y libres para amar”, y con la invocación: “San Luis Batis y compañeros mártires, rueguen por nosotros”.

Mira el mensaje completo:

P. Juan Javier Padilla
P. Juan Javier Padilla
Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM)

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