La información corresponde al periodo entre enero de 2025 y agosto de 2026; la Iglesia católica mantiene más de 50 centros y albergues de atención a migrantes en el país
Fotografía: UNICEF
Matamoros, Tamaulipas. 24 de septiembre de 2026.- La Iglesia católica en México llamó a fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes migrantes y refugiados, particularmente ante los riesgos de violencia, trata de personas, separación familiar y deportación que enfrentan durante su tránsito y llegada a los países de destino.
El llamado fue realizado por Mons. Eugenio Lira Rugarcía, obispo de Matamoros-Reynosa y responsable de la Dimensión Episcopal de Pastoral de Movilidad Humana, con motivo del mensaje del Papa León XIV para la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2026, cuyo lema es: “Incluso uno solo de estos pequeños”.

Menores, los más vulnerables de la migración
En su mensaje, fechado el 24 de septiembre, Mons. Lira Rugarcía advierte que los menores se encuentran entre las personas más vulnerables de los flujos migratorios provocados por la pobreza, la violencia y los desastres medioambientales.
En el caso mexicano, señala que más del 90 % de quienes emigran se dirige hacia Estados Unidos. Durante el trayecto, algunos menores enfrentan abusos de traficantes, violencia del crimen organizado, secuestro, trata de personas, reclutamiento para actividades ilícitas y separación de sus familias.
El documento señala además que los cambios en las políticas y procedimientos migratorios estadounidenses han generado incertidumbre por los procesos de detención, retención y deportación, así como dificultades para acceder a servicios de salud y educación.
Tres mil 369 menores mexicanos repatriados
De acuerdo con los datos citados en el mensaje, entre enero de 2025 y agosto de 2026 fueron repatriados desde Estados Unidos 3 mil 369 mexicanos menores de 17 años: 2 mil 830 hombres y 539 mujeres; entre ellos se registraron 38 menores no acompañados.
La cifra representa un incremento cercano al 30 %, según información referida al Instituto Nacional de Migración (INM) y a la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas.
Asimismo, durante el primer trimestre de 2026, el Instituto Nacional de Migración asistió a mil 255 menores extranjeros sujetos a un procedimiento migratorio; el 63 % tenía menos de 11 años. Entre ellos se encontraban menores procedentes principalmente de Guatemala, Honduras, Haití, Venezuela y El Salvador.

Más de 50 centros y albergues de la Iglesia
Frente a esta realidad, Mons. Lira Rugarcía destacó la labor de más de 50 centros y albergues atendidos por la Iglesia católica en México, mediante la participación de laicos, consagrados, diáconos y sacerdotes.
Estos espacios proporcionan hospedaje, alimentación, ropa y artículos de higiene, además de atención física, emocional y espiritual.
También ofrecen asesoría jurídica, acompañamiento en trámites migratorios, contacto con las familias, apoyo para acceder a educación y empleo y atención a sobrevivientes de trata y otras formas de violencia.
El trabajo incluye la coordinación con autoridades civiles, consulados, organismos internacionales, organizaciones sociales y religiosas, empresas, universidades, centros de investigación, congregaciones y parroquias.
León XIV: reconocer la dignidad de cada niño
El mensaje retoma el llamado del Papa León XIV a colocar en el centro el interés superior de los menores migrantes y refugiados y a trabajar sobre las causas que los obligan a abandonar sus lugares de origen: “Cada niño, cada ser humano -recuerda el Papa-, posee una dignidad infinita”.
Desde esta perspectiva se pide garantizar sus derechos fundamentales a la vida, la educación y el desarrollo integral, así como favorecer la unidad familiar y brindar protección tanto en los países de tránsito como en los de destino.

Mons. Lira Rugarcía concluye convocando a colaborar con los centros de atención a migrantes y a promover una cultura que reconozca y respete la dignidad y los derechos de los menores: “Hagamos lo que podamos por los menores migrantes”.
Conoce el mensaje de Mons. Eugenio Lira Rugarcía, obispo de Matamoros-Reynosa, y responsable de la Dimensión Episcopal de Pastoral de Movilidad Humana con motivo de la 112 Jornada Mundial de las Personas Migrantes y Refugiadas, aquí:


