Acapulco, Gro., 15 de febrero de 2026 (Red Católica).- La crisis de la religión en el mundo contemporáneo tiene dos causas centrales: el fortalecimiento desmedido del “yo” y la pérdida del silencio. Así lo expone el Pbro. Dr. Jorge Amando Vázquez Rodríguez en su colaboración para la sección Ecos Provinciales, publicada en el semanario Mar Adentro de la Provincia Eclesiástica de Acapulco.
El autor explica que la mentalidad actual coloca al individuo como medida absoluta de todas las cosas, retomando la conocida frase de Protágoras. Esta visión, señala, provoca una ruptura con el sentido comunitario y con la dimensión trascendente de la vida, debilitando la experiencia religiosa entendida como vínculo y comunión.
Apoyado en el pensamiento del filósofo Byung-Chul Han, el artículo advierte que la sobreexplotación del yo conduce también a una crisis ecológica y social, pues el deseo ilimitado genera dinámicas de consumo insostenibles. En este contexto, la religión pierde espacio frente a una cultura centrada en la autosatisfacción inmediata.
El segundo aspecto señalado es la pérdida del silencio. En una sociedad marcada por el ruido mediático y la sobreinformación, el pensamiento profundo y la contemplación se ven desplazados. El texto subraya que el silencio es condición necesaria para el encuentro con Dios, con uno mismo y con los demás.
Finalmente, el autor propone redescubrir la contemplación, la reflexión y la transmisión de experiencias como caminos para salir del “laberinto” cultural actual. Recuperar el silencio y moderar el protagonismo del yo, concluye, puede abrir una nueva oportunidad para revitalizar la vida espiritual y comunitaria.


