Ciudad de México, (Red Católica).— En el marco de la celebración de la Semana Santa, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) exhortó a los fieles a vivir estos días como un tiempo de encuentro con Dios, de conversión personal y de renovación de la esperanza, en medio de las realidades de dolor y violencia que atraviesa el país.
En un mensaje dirigido al Pueblo de Dios que peregrina en México, Mons. Ramón Castro Castro recordó que estos días santos invitan a contemplar el misterio del amor de Dios manifestado en Jesucristo, especialmente en su pasión, muerte y resurrección. Subrayó que no se trata únicamente de recordar un hecho del pasado, sino de permitir que Cristo transforme nuevamente la vida personal y la historia del país con su amor.
“La Iglesia en México camina con su pueblo, especialmente con quienes sufren, buscan esperanza y claman por paz y justicia”, señaló.
Escuchar a Dios y al prójimo
Por su parte, Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal destacó que este tiempo litúrgico es una invitación a detenerse, mirar la propia vida con sinceridad y volver a Dios. En este sentido, enfatizó la importancia de recuperar la capacidad de escuchar.
“Escuchar a Dios que habla en su Palabra, escuchar el corazón de nuestros hermanos y el clamor de los pobres y de las víctimas”, expresó, al tiempo que recordó que la Semana Santa permite redescubrir que Dios sigue caminando con su pueblo incluso en medio de las pruebas.
La cruz, signo de esperanza ante la crisis

Ante la compleja situación que vive México, marcada por la violencia, la injusticia y la división social, Mons. Jaime Calderón Calderón señaló que la cruz de Cristo se presenta como signo de amor y esperanza.
Asimismo, retomó el llamado del Papa a “desarmar el lenguaje”, renunciando a palabras que hieren y promoviendo una comunicación basada en la verdad, el respeto y la caridad. “La cruz de Cristo no divide: reconcilia”, afirmó.
La Pascua, esperanza que transforma
Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe subrayó que la Semana Santa recuerda una verdad fundamental: el mal no tiene la última palabra. La resurrección de Cristo —dijo— abre siempre un camino nuevo de vida.
“Cristo resucitado nos muestra que la vida es más fuerte que la muerte, el amor más fuerte que el odio y la esperanza más fuerte que el miedo”, expresó, al tiempo que llamó a los mexicanos a vivir su fe con valentía, coherencia y fidelidad.
Invitación a vivir la fe en comunidad
En el mismo mensaje, Mons. Roberto Yenny García invitó a las comunidades a participar activamente en las celebraciones litúrgicas de estos días, haciendo de la Semana Santa un tiempo de reconciliación, encuentro con Dios y renovación del amor.
Finalmente, Mons. Rutilo Felipe Pozos Lorenzini confió al pueblo mexicano a la intercesión de la Virgen de Guadalupe, pidiendo que acompañe la fe y la esperanza de la nación.
“Vivamos la Semana Santa, contemplemos la cruz y abramos el corazón a la vida nueva de Cristo resucitado”, concluye el mensaje.


