Ciudad de México, 18 de febrero de 2026 (Red Católica).– Comunicadores católicos participaron en un encuentro formativo y espiritual en la sede de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM), donde iniciaron la Cuaresma con un llamado a la escucha interior, la conversión personal y el compromiso ético en el ejercicio de la comunicación.
La jornada se desarrolló en tres momentos: celebración eucarística, convivencia fraterna y una reflexión sobre comunicación, ética e inteligencia artificial.
La Santa Misa con imposición de la ceniza fue presidida por el Pbro. Juan Javier Padilla Cervantes, Secretario Ejecutivo de CEPCOM, quien en su homilía invitó a los comunicadores a redescubrir el valor de la escucha como punto de partida del camino cuaresmal.
Retomando la propuesta del Papa León XIV sobre la necesidad de hacer silencio en una cultura saturada de información y opiniones, señaló que el ruido más profundo no siempre es externo, sino el que habita en el corazón. A la luz del pensamiento de san Agustín y de la constitución Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II, recordó que el ser humano comprende plenamente su identidad cuando se abre a Dios.
Exhortó a vivir un “ayuno de ruido, de ego y de superficialidad”, además del ayuno tradicional, como condición necesaria para comunicar con verdad y profundidad.
Posteriormente, más de 26 comunicadores compartieron su labor pastoral en un ambiente fraterno. El Secretario Ejecutivo transmitió el saludo del presidente de la Comisión, Mons. Héctor López Alvarado. El encuentro se enmarcó en el lema de la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales: “Preservar las voces y rostros humanos”.
En el tercer momento, Joss Gutiérrez, conocido como Joss, integrante del grupo Los Destrampados, ofreció una reflexión sobre la comunicación como encuentro, discernimiento y responsabilidad moral, más allá de la mera producción de contenidos.
Abordó el uso de la tecnología y la inteligencia artificial como herramientas al servicio de la persona, subrayando que no pueden sustituir el juicio humano, la empatía ni la conciencia ética. Destacó que, aunque la IA forma parte de la vida cotidiana, el público continúa valorando contenidos auténticos y con rostro humano.
Durante su intervención presentó un video del fraile franciscano Paolo Benanti, asesor en ética tecnológica, quien explicó que la inteligencia artificial debe entenderse como una herramienta que amplía capacidades humanas. Se recordó que, desde la Doctrina Social de la Iglesia, la IA es un “multiplicador” que puede ampliar la injusticia o fortalecer la caridad y la justicia social.
Como gesto simbólico, Joss se desmaquilló frente a los asistentes, señalando que, así como el maquillaje es solo una herramienta, también lo es la inteligencia artificial; lo esencial sigue siendo la persona que la utiliza.


