La comunidad diocesana se congregó para unirse al mundo entero en la víspera del Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND), en sintonía con el lema: «Uno en Cristo, unidos en la misión»
Fotografía: Codipac Celaya
Celaya, Guanajuato. 20 de octubre de 2026 (Red Católica).— En un ambiente de fe, devoción y comunión eclesial, la tarde del sábado 17 de octubre la Diócesis de Celaya se congregó para celebrar la 46 edición del Rosario Viviente.
El evento unió a miles de voces para rogar por las misiones en el mundo entero en la víspera del Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND), en sintonía con el lema de esta jornada: «Uno en Cristo, unidos en la misión».

La jornada dio inicio con una multitudinaria procesión que partió desde el centro histórico de la ciudad episcopal encabezada por la sagrada imagen de la Purísima Concepción, patrona de Celaya.
Fieles, familias, religiosos y movimientos laicales avanzaron en oración hasta llegar al estadio de beisbol de la Unidad Deportiva Miguel Alemán Valdés, recinto que lució concurrido para el rezo del Santo Rosario.

El rezo del Rosario fue dirigido por Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, en un acontecimiento marcado por un ambiente de profunda emotividad y nostalgia al tratarse del último Rosario Viviente que encabeza como obispo de Celaya antes de tomar posesión de su nueva encomienda pastoral en la Diócesis de Querétaro.
Antes de impartir la solemne bendición con el Santísimo Sacramento, el padre Samuel Damián Pascual, director de Misiones de la Diócesis de Celaya, tomó la palabra para agradecer al obispo por su cercanía y por haber acompañado año con año este importante encuentro de piedad popular y espíritu misionero.
Por su parte, Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma dirigió palabras de reconocimiento y gratitud a la comunidad creyente de Celaya: “Cuenten con mi cariño, oración, mi amor y bendición”, expresó conmovido ante la asamblea reunida.
Con este acto de fe y fraternidad, la Iglesia de Celaya reafirmó su compromiso evangelizador y su unión con la misión universal de la Iglesia en todo el mundo.



