jueves, octubre 15, 2026

Jean Meyer inaugura coloquio internacional sobre el centenario de la Cristiada

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El historiador reflexionó sobre los testimonios de los cristeros y los acuerdos que pusieron fin a la guerra; Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal llamó a estudiar este episodio con honestidad intelectual, apertura al diálogo y respeto a la libertad religiosa

Fotografía: CEPCOM

Ciudad de México, 14 de octubre de 2026 (Red Católica).– Con la conferencia magistral del historiador Jean Meyer, dedicada a la memoria de los cristeros, inició junto a la Basílica de Guadalupe, este 14 de octubre, el Coloquio Internacional sobre el centenario del conflicto religioso de 1926, un encuentro académico que busca profundizar en uno de los periodos más complejos de la historia de México.

Inauguraron este Coloquio: Mons. Héctor Mario Pérez Villareal, secretario general de la CEM; los presbíteros Dr. Juan Carlos Casas Garcia, del Departamento de Historia y Arte; Mtro. Tomás de Híjar Ornelas, presidente de la Sociedad Mexicana de Historia Eclesiástica; y el Dr. Pedro Benítez Mestre, rector de la Universidad Pontificia de México.

Mons. Héctor Mario: recordar la historia para comprender y aprender

Durante su mensaje inaugural, Mons. Héctor Mario Pérez agradeció a las instituciones organizadoras, así como a los especialistas que participan en este espacio de reflexión académica sobre un acontecimiento doloroso de la historia nacional, pero también marcado por importantes testimonios de fe.

Recordó que en 1926, cuando las campanas de los templos dejaron de sonar y se suspendió el culto público, comenzó un periodo de profundo sufrimiento que afectó a numerosas familias mexicanas.

El secretario general de la CEM destacó que recordar estos acontecimientos no debe convertirse en una oportunidad para alimentar confrontaciones, sino para comprender lo sucedido, reconocer responsabilidades y aprender de las heridas que marcaron a la nación.

Subrayó que el testimonio de quienes dieron su vida por sus convicciones recuerda la importancia de la dignidad humana y del respeto a la libertad religiosa.

En este sentido, consideró que el coloquio representa una oportunidad para profundizar en el conocimiento de la historia con honestidad intelectual, apertura al diálogo y disposición para escuchar distintas perspectivas.

Jean Meyer: conmemorar la Cristiada, no celebrar la guerra

Al iniciar su conferencia, Jean Meyer hizo referencia a una fotografía de dos penitentes mexicanos que acudieron a la Basílica de Guadalupe en 1926, para pedir la intercesión de la Virgen ante la crisis que atravesaba el país.

La imagen le permitió introducir el tema central de su exposición: la memoria de los cristeros y la manera en que sus protagonistas recordaron e interpretaron los acontecimientos.

También advirtió sobre los riesgos de utilizar la historia para construir versiones oficiales o alimentar resentimientos.

El historiador manifestó su satisfacción porque las conmemoraciones en las que ha participado durante 2026 se han desarrollado, según su apreciación, de manera digna, generosa e inteligente.

Aurelio Acevedo y la memoria viva de los cristeros

Uno de los principales testimonios presentados por Meyer fue el de Aurelio Acevedo, dirigente cristero de Zacatecas, quien se levantó en armas el 22 de agosto de 1926, acompañado inicialmente por unos trece hombres mal armados.

Tres años después, al concluir el conflicto, encabezaba un regimiento de aproximadamente 500 jinetes.

En este contexto destacó la publicación de David, un periódico impulsado por Aurelio Acevedo, cuya segunda etapa comenzó en 1952.

La publicación recogió cartas, documentos y testimonios de antiguos combatientes que encontraron un espacio para compartir sus experiencias después de años de silencio.

Aquellos encuentros se convirtieron en una fuente fundamental para sus investigaciones.

Los acuerdos de 1929 y las preguntas que permanecieron abiertas

Otro de los temas centrales de la conferencia fue el desenlace del conflicto armado y los acuerdos de junio de 1929.

Meyer explicó que numerosos cristeros consideraban que todavía tenían capacidad para continuar la lucha. Sin embargo, aceptaron entregar las armas por obediencia a la autoridad de la Iglesia.

Desde su interpretación histórica, los cristeros carecían de recursos suficientes para derrotar definitivamente al gobierno federal, mientras que el Ejército tampoco lograba terminar con la resistencia armada. Esta situación contribuyó a buscar una salida negociada.

Meyer abordó también la interpretación, extendida entre algunos antiguos combatientes, de que el papa Pío XI había sido engañado al aceptar los acuerdos.

El problema posterior, añadió, fue el incumplimiento de compromisos fundamentales y la continuidad de restricciones religiosas durante la década de 1930.

Recuperar la memoria para comprender la historia de México

A lo largo de su exposición, Meyer insistió en que la historia de la Cristiada no puede comprenderse únicamente mediante documentos oficiales o decisiones de las autoridades.

Las cartas, los relatos familiares y los testimonios personales permiten conocer las motivaciones de quienes participaron en el conflicto, así como las consecuencias que enfrentaron después de la guerra.

Al mismo tiempo, recordó que el trabajo del historiador exige distinguir entre la memoria personal y la reconstrucción de los acontecimientos mediante documentos y testimonios contrastados.

Las intervenciones de Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal y Jean Meyer coincidieron en señalar la importancia de aproximarse al pasado con seriedad y de reconocer la complejidad de los acontecimientos.

A cien años del inicio del conflicto religioso, el coloquio propone recuperar la memoria de sus protagonistas y examinar las consecuencias de aquel periodo, no para reabrir enfrentamientos, sino para favorecer el conocimiento histórico, la comprensión mutua y el respeto a la libertad religiosa.

Mira aquí la conferencia magistral de Jean Meyer:

https://www.youtube.com/live/85Jv1QnCJGI?si=S3KRvNq-NyrJjCt-

P. Juan Javier Padilla
P. Juan Javier Padilla
Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM)

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