El libro “Un nombre, mil voces” reúne fotografías, nombres e historias de personas desaparecidas, así como la memoria y esperanza de las familias que continúan buscándolas
Fotografía: CEM
Ciudad del Vaticano. 09 de octubre de 2026 (Red Católica).- La Iglesia en México entregó al Papa León XIV el libro «Un nombre, mil voces», una publicación de más de 200 páginas que reúne rostros, nombres e historias de personas desaparecidas en el país.
Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), y Mons. Jaime Calderón Calderón, vicepresidente, hicieron entrega de la obra al Santo Padre en la Santa Sede, informó Oficina de Prensa de la CEM.
La publicación forma parte de una iniciativa del Diálogo Nacional por la Paz, que busca visibilizar la situación de las personas desaparecidas en México y mantener viva la memoria de quienes siguen ausentes.

“Un nombre, mil voces”: dar rostro a las personas desaparecidas
El libro tiene como antecedente la convocatoria “Un nombre, mil voces”, impulsada por el Diálogo Nacional por la Paz, mediante la cual se invitó a familiares y colectivos de búsqueda a compartir los nombres, fotografías e historias de sus seres queridos desaparecidos.
La iniciativa busca recordar que las personas desaparecidas no son únicamente una cifra estadística. Detrás de cada nombre existe una historia de vida, una familia y una comunidad que esperan respuestas.
Las páginas de la publicación reflejan las consecuencias de las desapariciones en la vida cotidiana: una guitarra que nadie ha vuelto a tocar, cumpleaños que transcurren sin un ser querido y madres que continúan esperando escuchar nuevamente un «buenos días».
“Confiamos en que las manos que lo reciban, el Papa León XIV, Naciones Unidas, instituciones y personas dentro y fuera de México, lograrán no solo conmoverse sino moverse a la acción, desde lo que son y desde donde están, que serán incapaces de permanecer indiferentes ante el dolor”, se lee en una de las páginas.

Más de 132 mil personas permanecen desaparecidas en México
De acuerdo con la información compartida por la Iglesia en México, más de 132 mil personas permanecen desaparecidas en el país.
Esta situación representa uno de los grandes desafíos sociales y humanitarios de México, particularmente por la necesidad de fortalecer la búsqueda de personas, esclarecer los hechos, atender la crisis forense y combatir la impunidad.
La iniciativa «Un nombre, mil voces» pretende contribuir a que esta realidad permanezca en la conciencia pública, reconociendo la dignidad de cada persona desaparecida y el derecho de sus familias a conocer la verdad.
El libro consta de 208 páginas con los “Rostros y nombres de la desaparición forzada en México, presentes hasta encontrarles”, con una presentación escrita en español y en el idioma inglés.
“Nos hubiera gustado recoger en este documento las historias de las más de 132 mil personas que nos han sido arrebatadas para colocarse en un limbo al que le faltan lugar y tiempo”, se lee en uno de los párrafos.
El libro también tiene una lista de otros 309 nombres de personas desaparecidas sin fotografía, además de un enlace a un registro más amplio con los nombres de personas desaparecidas que constan en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, a cargo de la Comisión Nacional de Búsqueda, consolidados a partir de sus versiones públicas y de la reconstrucción documental realizada por organizaciones de la sociedad civil.

Iglesia en México reafirma su compromiso con las familias
La Conferencia del Episcopado Mexicano y el Diálogo Nacional por la Paz expresaron su agradecimiento a las familias y colectivos que compartieron sus recuerdos, testimonios y esperanzas para hacer posible esta publicación.
Asimismo, reiteraron su compromiso de continuar alzando la voz por la verdad, la justicia, la responsabilidad frente a la crisis forense y el fin de la impunidad.
Con la entrega de «Un nombre, mil voces» al Papa León XIV, la Iglesia en México lleva hasta el Santo Padre la memoria de las personas desaparecidas y la esperanza de las familias que continúan buscándolas.
“Presentamos estos rostros, estos nombres de más de 132 mil personas en el país, con un profundo respeto por su dolor, con el compromiso sincero e irrenunciable de no apartar la mirada y con la convicción de organizar la esperanza desde la justicia, la corresponsabilidad y la verdad, hasta ser capaces de imaginar y construir de la mano territorios en donde cada vida sea posible y cada sueño, alcanzable”.
El mensaje concluye con una expresión de solidaridad y compromiso: “No apartaremos la mirada. Cada nombre importa. Cada vida cuenta. Hasta encontrarles”.


