Hay diócesis cuyos obispos han alcanzado o están por alcanzar los 75 años de edad y deben presentar su renuncia, como lo establece el canon 401 §1 del Código de Derecho Canónico de la Iglesia católica
Por: Filiberto Monter Santiago
Fotografía: CEPCOM
La Santa Sede comunicó esta semana, a través de la Nunciatura Apostólica, dos nombramientos episcopales para la Iglesia en México, en el contexto del proceso de renovación del Episcopado Mexicano.
Mons. Jorge Carlos Patrón Wong fue nombrado arzobispo de la Arquidiócesis de Puebla, en sucesión de Mons. Víctor Sánchez Espinosa, y Mons. Víctor Aguilar Ledesma, hasta ahora obispo de la Diócesis de Celaya, fue nombrado como nuevo pastor para la Diócesis de Querétaro, en sucesión de Mons. Fidencio López Plaza.

En proceso de renovación
El 4 de septiembre, en entrevista para Red Católica, Mons. Ramón Castro Castro señaló un dato relevante para la Iglesia en México: el 25 por ciento del Episcopado Mexicano deberá renovarse.
El obispo presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) explicó que hay diócesis cuyos obispos alcanzan los 75 años de edad y deben presentar su renuncia, como lo establece el canon 401 §1 de la Iglesia católica.
“Es un hecho interesantísimo que el 25 % del Episcopado Mexicano debe ser renovado”, expresó.

Los relevos no se dan de manera inmediata
No obstante, Mons. Ramón Castro indicó que la renovación no ocurre en automático o de manera inmediata en cuanto los obispos llegan a la llamada “edad canónica”.
En la Arquidiócesis Primada de México, el cardenal Carlos Aguiar Retes pidió autorización para continuar después de los 75 años en el gobierno pastoral, el Papa Francisco concedió el permiso y León XIV lo ratificó.
En relación a otras arquidiócesis, como Guadalajara y Monterrey, sus actuales arzobispos, cardenal José Francisco Robles Ortega y Mons. Rogelio Cabrera López, respectivamente, también continuarán su ministerio después de cumplir 75 años.
“No son solamente las grandes y tradicionales arquidiócesis, sino también muchas otras diócesis donde los obispos cumplen 75 años y tienen que ser sustituidos”, explicó.

Los obispos como discípulos
Al preguntarle sobre el perfil que debe cumplir un obispo en la actualidad y ante los diferentes desafíos a los que se enfrenta la sociedad, Mons. Ramón Castro Castro dijo que ante todo debe ser un “verdadero discípulo”.
Padre, pastor, amigo y hermano deben ser otras de las cualidades que les permitan acompañar a sacerdotes y laicos, guiar a las comunidades, ser sensibles al dolor del pueblo y motivar al clero encomendado.
El presidente de la CEM también se refirió a los desafíos que enfrenta México, en medio de lo que definió como “una crisis antropológica sin precedentes, un cambio de época”.
Uno de los problemas que más aquejan a la población mexicana es la violencia. Ante esta realidad,Mons. Ramón Castro destacó la necesidad de que los obispos sean sensibles al sufrimiento de la población y estén presentes “en las heridas, en los dolores, en las alegrías y en las esperanzas del pueblo”.
Añadió que la misión del obispono debelimitarse a dirigir institucionalmente la porción de la tierra encomendada, donde los sacerdotes realizan el trabajo cotidiano en sus parroquias, por lo que el obispo tambiéndebe motivarlos, animarlos, acompañarlos y reconocer su esfuerzo.
“Que sepamos motivarlos, animarlos”, concluyó el presidente del Episcopado Mexicano.


