El presidente de CEPCOM presidió la Eucaristía con representantes de provincias eclesiásticas, sacerdotes y laicos en Ciudad de México
Ciudad de México, 13 de mayo de 2026.- En el marco de la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (JMCS), Mons. Héctor López Alvarado, obispo auxiliar de Guadalajara y presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM), presidió la celebración eucarística con la que concluyó la reunión ordinaria de representantes de provincias eclesiásticas, sacerdotes, asesores y laicos vinculados a la Pastoral de la Comunicación en México.
Durante la misa, celebrada en la Ciudad de México, Mons. López Alvarado agradeció el esfuerzo de los participantes provenientes de distintas provincias eclesiásticas del país, reconociendo su labor silenciosa y profundamente evangelizadora en el ámbito de la comunicación.
“Ustedes ayudan a que la Iglesia tenga voz, tenga rostro, tenga cercanía”, expresó el obispo, al destacar que el trabajo de los comunicadores católicos permite que muchas personas encuentren a Cristo “a través de una transmisión, una nota, un programa de radio, un podcast, una fotografía, una entrevista, un video, una película o una sencilla publicación hecha con fe y amor”.
Mons. Alvarado advierte riesgos de la inteligencia artificial y los algoritmos
“No permitir que la tecnología sustituya el corazón”
En su homilía, Mons. López Alvarado reflexionó sobre el mensaje del Papa León XIV para la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, centrado en los desafíos de la inteligencia artificial, los algoritmos digitales y la creciente sustitución de las relaciones humanas por simulaciones tecnológicas.
Advirtió que la rapidez de los algoritmos favorece reacciones inmediatas, polarización, confrontación y desinformación, mientras se premia “más el escándalo que la verdad”.
Asimismo, alertó sobre el riesgo de que el poder comunicativo quede concentrado en pocas empresas capaces de influir en la cultura, la opinión pública y la comprensión misma de la verdad.
“El Santo Padre nos hace un llamado muy profundo: custodiar la voz y el rostro humano, no renunciar al pensamiento propio y no permitir que la tecnología sustituya el corazón”, señaló.
La comunicación eclesial debe acompañar, escuchar y generar esperanza
El presidente de CEPCOM subrayó que el servicio de comunicación en la Iglesia no puede reducirse únicamente a transmitir contenidos religiosos, sino que debe convertirse en espacio de acompañamiento, escucha, orientación y esperanza para las personas.
“La gente no busca únicamente contenidos; busca cercanía, escucha y humanidad, y eso ningún algoritmo podrá reemplazarlo completamente jamás”, afirmó.
También destacó que evangelizar no consiste solo en dominar herramientas tecnológicas o acumular plataformas digitales, sino en dejarse conducir por el Espíritu Santo para comunicar auténticamente el Evangelio.
Los nuevos areópagos digitales y la misión de la Iglesia
Redes sociales, cine, radio y plataformas digitales como espacios de evangelización
Al reflexionar sobre el pasaje de San Pablo en el Areópago de Atenas, Mons. López Alvarado comparó aquel escenario con los actuales “nuevos areópagos” de la comunicación contemporánea: las redes sociales, las plataformas digitales, la radio, la televisión, el cine y los espacios virtuales.
Destacó que, así como San Pablo dialogó con la cultura de su tiempo sin miedo ni condenas lejanas, la Iglesia está llamada hoy a hacerse presente en los espacios digitales “no para imponer ni para gritar más fuerte que los demás, sino para sembrar la alegría del Evangelio con inteligencia, humildad y esperanza”.
Asimismo, recordó que el trabajo pastoral y comunicativo no siempre encontrará aceptación inmediata, pues habrá críticas, indiferencia e incluso rechazo; sin embargo, insistió en que la tarea fundamental del comunicador cristiano es “sembrar con fidelidad”.
Nuestra Señora de Fátima y la comunicación desde el corazón
Mons. López Alvarado pide comunicar con sensibilidad humana y espíritu evangelizador

La celebración coincidió providencialmente con la memoria litúrgica de Nuestra Señora de Fátima. Mons. López Alvarado evocó la aparición mariana del 13 de mayo de 1917 a los pastorcitos Lucía, Jacinta y Francisco, destacando que María eligió a niños sencillos para comunicar un mensaje que alcanzaría al mundo entero.
“La Virgen María sigue hablando al corazón de la humanidad; sigue llamando a la conversión, a la oración, a la paz y a la esperanza”, expresó.
Finalmente, invitó a los agentes de comunicación a poner sus proyectos y planes en manos de la Virgen de Fátima, pidiendo que ella enseñe a comunicar “desde el corazón” y ayude a no perder la sensibilidad humana en medio del desarrollo tecnológico.
“Estamos llamados a generar encuentro, a tejer comunidad, a abrir espacios de diálogo y hacer presente el Evangelio en la vida concreta de las personas”, concluyó.


